En 1990, el artista Rogelio López Cuenca acabó en el cuartelillo de
la Guardia Civil de Coín (Málaga) por la instalación de su obra "Travers/erles/idées…" en una carretera local.
Con motivo de la Expo 92 de Sevilla, el mismo artista recibió el encargo
de una obra para ubicarla en los paseos del recinto ferial. El resultado fue la colocación de una serie de “postes informativos” bajo el nombre de "Decret nº 1", que justo antes de la
inauguración fueron retirados (eufemismo de censurados) y almacenados por orden
de la “autoridad competente”.
Al finalizar la Expo pasaron a la colección del Museo Nacional-Centro de Arte “Reina Sofía” (MNCARS. Madrid), habiéndose instalado alguno de ellos en el entorno del edificio.
Al finalizar la Expo pasaron a la colección del Museo Nacional-Centro de Arte “Reina Sofía” (MNCARS. Madrid), habiéndose instalado alguno de ellos en el entorno del edificio.
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| Travers/erles/idées (1990) y Decret nº 1 (1992). R. L. Cuenca |
Coherente
con sus planteamientos de apropiación y transgresión de ”lo establecido”, su
obra pone en cuestión no sólo el lenguaje, sino lo que es más importante,
determinadas actitudes políticas y sociales.
Recientemente,
al dar la vuelta al antiguo Hospital de San Carlos, y después de detenerme ante
uno de sus paneles informativos, “Pourq/uoi…”, en la calle Atocha me encontré con una
imagen, por delante de la cual la vida de la ciudad seguía su intrascendente
ritmo.
¿Cómo
no pensar, en un primer momento, que lo
que estaba viendo podía formar parte de un “programa publicitario”
institucional que buscaba provocar la curiosidad de los peatones y llamar su
atención hacia el Centro de Arte Reina Sofía?
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| Madrid. Foto J. M. L. (2013) |
¿O
quizás se trataba de un “montaje alternativo" que planteaba una
crítica hacia las instituciones culturales y más concretamente hacia el MNCARS?
El
escaso eco de su presencia, por no decir nulo, ya que durante el tiempo
que lo estuve observando nadie se paró, me hizo entender la realidad. Era “sólo”
una persona que dormía, o "se escondía", bajo las mantas.
Ya
lo decía Oscar Wilde “La vida imita al arte mucho más que el arte a la vida”.


