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lunes, 1 de junio de 2020

... y por las azoteas



Por contraposición al tejado, sobre el que hablamos la semana pasada, la azotea de un edificio es una cubierta sensiblemente horizontal prevista en muchos casos para su uso comunitario o individual y por lo tanto accesible y transitable.


Medina  Fez y Barcelona (Foto: J:M: León)

Ello le ha permitido, y le permite, servir de soporte y acompañamiento de múltiples actividades reales o figuradas, desde un "teatral" combate de boxeo al solitario reposo que invita a la confidencia. Todo ello y más ha sido reflejado frecuentemente en fotografías y películas.

Women bosing on a roof  ("Mujeres boxeando en la cubierta". 1938)
Tar beach. Brooklyn ("Playa de alquitrán". 1940. Foto: E. Clark)

Era la época de las famosas Tar beach, o playas de alquitrán, nombre que hacía referencia al acabado asfáltico de la superficie de las azoteas y al uso habitual de las mismas.

Películas de culto como The waterfront (“La ley del silencio”. E. Kazan, 1954), West Side Story (J. Robbins y R. Wise, 1962) o The passenger (“El reportero”. M. Antonioni, 1975) tienen su tiempo de amor en azoteas creadas en el estudio (las chicas portorriqueñas bailando “América”) o reales (La Pedrera).

West Side Story (J. Robbins y R. Wise.1961)
The passenger ("El reportero". M. Antonioni. 1975)

En las azoteas se han filmado numerosas persecuciones y enfrentamientos que nos han hecho recorrer ese mundo de equipos de climatización, chimeneas y anuncios, mientras en otras sus antepechos recogían encuentros y desencuentros.

Blade Runner  (R. Scott. 1982)
Regreso a Ítaca (L. Cantet. 2014)

La vida cotidiana de las azoteas, la realidad del día a día ha sido objeto de la atención  de fotógrafos como T. Hoepker, P. Masturzo, premio World Press Photo 2009 por su fotografía On Theran Rooftops (“Desde los tejados de Teherán”), o R. Jacquet-Lagrèze, autor de la serie Concrete Stories realizada en Hong Kong.

Sunbathing NY (T. Hoepker)
On Theran Rooftops (“Desde los tejados de Teherán”. P. Masturzo. 2009)
Concrete StoriesHong Kong (R. Jacquet-Lagrèze)

También de reportajes que nos muestran la “infraciudad” que a modo de chabolismo en las alturas se ha construido en las azoteas del barrio Tai Kok Tsui de Hong Kong.

Chabolas en las azoteas de Tai Kok Tsui. Hong Kong

Mientras en el otro extremo del mundo, en Nueva York, las azoteas pasaron a ser el “escenario” de espectáculos de danza contemporánea, de sesiones fotográficas o de glamurosas bodas.

Roof Piece. NY (T. Brown. 1973. Foto B. Mangolte)

High Line Roof Piece. NY (Trisha Brown Dance Company. 2011)
 Men in the Cities. NY. (R. Longo. 1982)

Pero por frenéticas, deslumbrantes  o cotidianas que sean las historias narradas por el cine y la fotografía, yo me sigo quedando con las imágenes de aquel improvisado concierto que montaron The Beatles en la azotea del nº 3 de Savile Road en Londres el año 1969, hace algo más de 51 años.

Concierto de The Beatles en  la azotea del 3 Savile Road. Londres (1969)
Y si bien la policía interrumpió la actuación ante las quejas de los vecinos, siempre nos quedará el recuerdo de los compases de Get Back desde la azotea

(Copia y pega en Nueva pestaña y podrás ver y oir parte del concierto)

https://www.rtve.es/alacarta/videos/musica-en-el-archivo-de-rtve/the-beatles-get-back/571433/  




lunes, 25 de mayo de 2020

Andando por los tejados ...


Esta entrada se completará con otra que se titulará "... y por las azoteas", constituyendo una doble mirada sobre los dos grandes tipos (pero no los únicos) de cubiertas: los tejados (inclinados) y las azoteas (planas).

El tejado es la inteligente solución tradicional de cubrir un edificio y echar fuera las aguas de lluvia, evitando la entrada de las mismas a su interior. Ello le proporciona, a pesar de la dificultad para moverse por sus pendientes o quizás por ello mismo, el atractivo del riesgo que supone acceder a él. "El más difícil todavía".


Siena y Brujas (Fotos: J.M. León)

El valor expresivo de los tejados es plasmado y realzado en la película Das Cabinet des Dr. Caligari (1920, R. Wiener) obra paradigmática del cine expresionista, en la escena en que Cesare, el sonámbulo ayudante del doctor, escapa con Jane desmayada por los planos de imposibles cubiertas. 

Das Cabinet des Dr. Caligari (R. Wiener, 1920)

Lo mismo podemos decir de la secuencia entre Denis e Irene en La nuit fantastique (1942, M. L´Herbier) que se desarrolla en un "fantástico" paisaje de tejados. Rodeados por cubiertas de chapa y chimeneas la intensa luz de la luna crea una irreal atmósfera que contrasta con la precisa definición de los personajes.

La nuit fantastique (1942, M. L´Herbier)

La emocionante persecución por los supuestos tejados de la mansión La Croix des Gardes, en la Riviera francesa, en To Catch a Thief (“Atrapa a un ladrón”. 1955, A. Hitchcock) o la dramática escena de amor en el tejado-cubierta de la Catedral de Milán en Rocco ei suoi fratelli (1960, L. Visconti) son otros dos magníficos ejemplos que nos ha trasladado el cine de este singular paisaje de alturas.

To Catch a Thief (“Atrapa a un ladrón”. 1955, A. Hitchcock)
Una escena del rodaje de Rocco ei suoi fratelli (1960, L. Visconti)

La fotografía tiene ejemplos como el de André Kertsetz (1894-1985) que realizó durante años una serie denominada Rooftops, en la que como un voyeur cualquiera se fijaba en la relajada actividad que en ellos se producía. 

Pero también los tejados sirven de dramáticos refugios en caso de inundaciones o como lugar desde el que llamar la atención de la sociedad con motivo de la revuelta en un establecimiento penitenciario.

Rooftops (A. Kersétz) y Motín en la cárcel de Milán (Foto EFE)

Después de años en los que parecía que la narración se había trasladado a lugares menos arriesgados, las azoteas por ejemplo, el mundo de la moda nos sorprendió con el desfile de las modelos de la casa Chanel por los tejados parisinos en el año 2019. ¿Por los tejados? Sí, pero por unos tejados construidos para la ocasión bajo la cubierta acristalada del Grand Palais de París.

Desfile modas Chanel en el Grand Palais.París. (Fuente: Chanel)

En estos días que nos está tocando vivir ha aparecido una nueva imagen. Ante las medidas de confinamiento que impiden a los fieles acudir a los templos, siempre hay algún voluntarioso sacerdote que se “sube al tejado” para celebrar la misa, como si fuese una escena de una película surrealista o un nuevo “violinista en el tejado”.

Redován. Alicante (Fuente: diario Información)


lunes, 28 de mayo de 2018

Otros muros: Las medianeras _______________________________________________________

“Todos los edificios, absolutamente todos, tienen una cara inútil, inservible, que no da al frente ni al contra-frente: la medianera…(Mariana en la película Medianeras. 2011. G. Taretto).

Una medianera es la pared lateral de un edificio que define su límite en relación con la construcción o parcela colindante. 

Su presencia debiera ser temporal, hasta que se construya el edificio contiguo, pero en muchos casos forman ya parte de la imagen de la ciudad. Su apariencia inicial es absolutamente opaca, excepto por los provisionales y diminutos huecos que permite la legislación.


Medianeras de nueva creación y fruto del derribo del edificio colindante.
Pero también es frecuente que la medianería adopte otra imagen cuando es compartida o adosada al edificio vecino y se produce el derribo de uno de los inmuebles. En esta ocasión nos muestra con toda crudeza la radiografía de la vida del edificio demolido: huellas de tabiques y forjados que recuerdan las habitaciones que hubo, paredes pintadas, empapeladas o alicatadas que nos hablan de sus anteriores usos y usuarios, etc. 

Con el tiempo alguien pensó que era un desperdicio disponer de tan vistosas, y a veces céntricas, superficies y no aprovecharlas para sacar un beneficio utilizándolas como soporte publicitario, en la mayoría de los casos con escasa preocupación por la escena urbana.


Medianeras publicitarias.
Pero afortunadamente, la intervención de artistas y diseñadores comprometidos con su tiempo propició que aquellos muros se convirtiesen en auténticos “murales”, en los que cumpliendo con el objetivo de propaganda  comercialque se les pedía aportaban un nuevo interés a la imagen de la calle.

En los años siguientes al triunfo de la Revolución Rusa, y dentro del espíritu de transformación social que se inició, numerosos creadores vinculados al movimiento constructivista y a la escuela Vjutemás (equivalente a la Bauhaus alemana) transformaron el lenguaje gráfico y el papel social del mismo.


Anuncio en edificio Mosselprom. Moscú.c1925. A. Rodchenko (Foto J.M.León)
Entre ellos destaca el equipo compuesto por el poeta Vladimir V. Mayakovsky (1893-1930) y el diseñador y fotógrafo Alexander Ródchenko (1891-1956) (y ocasionalmente su mujer, la artista Varvara Stepanova (1894-1958) que diseñaron y crearon los eslóganes de la publicidad de la empresa estatal de productos alimenticios Mosselprom, incorporándolos a la pared medianera de la sede de la misma (1920-30), restaurada hace pocos años.


Anuncio publicitario. Moscú. 1928. V. y G. Stenberg (Foto A. Rodchenko)
Así mismo los hermanos Vladimir (1899-1982) y Georgui Stenberg (1900-1933), diseñadores gráficos y teatrales intervinieron sobre una medianera con un anuncio de la fábrica de vehículos Avtodor (1928) con el lema “Coches para los trabajadores” y que fue objeto de la atención fotográfica de A. Ródchenko.

Ambos murales supusieron junto a la amplia elaboración gráfica de carteles, folletos, libros, etc., realizada por ellos y otros muchos más, el nacimiento de un nuevo diseño gráfico y su aplicación a la publicidad, fruto de la apuesta que durante unos años se hizo en el recién nacido Estado Soviético por las llamadas Artes Menores. 

En los últimos años se ha redescubierto el valor de las medianerías por numerosos artistas urbanos con su reconocimiento social, hasta el punto que no hay ciudad que se precie que no cuente con una campaña de ”murales”.

Y si bien hay magníficos ejemplos de intervenciones pictóricas, se corre el riesgo de "empachar" la ciudad, banalizando lo que no deja de ser una "fachada" temporal o ya consolidada, a la que por lógica le correspondería una respuesta arquitectónica, provisional o definitiva,como ilustra la segunda imagen.


Mural en medianería del Marc Morris Dance Group. Brooklyn. Barry Mac Gee
 y tratamiento medianería 
Plaça Espanyola. Hospitalet de Llobregat. Barcelona. 2011. N. Carcía Mtnez. (Foto A. Goula)
Pero no dejan de ser soluciones que permanecen en un cierto "limbo". Por ello. lo primero que se tendría que hacer, y eso corresponde a los Ayuntamientos, es definir su situación urbanística, provisional, porque la normativa prevé construir en el solar colindante, o definitiva, porque se ha decidido crear un espacio libre.

Y en este último caso nada mejor que completar ese pequeño trozo de ciudad, simplemente rehaciendo sus medianerías como nuevas fachadas, abriendo huecos para disfrute de sus usuarios y mejora de la imagen del espacio urbano.



  

lunes, 30 de abril de 2018

De la ciudad al chalet___________________________________

Desde antes de la 2ª Guerra Mundial, y todavía bajo los efectos de la crisis del 29, la política económica del presidente Roosevelt (New Deal) animaba el comienzo de lo que posteriormente se llamaría el “american style way of live”. 


The Louisville Flood.  Margaret Bourke-White.1937

Pero tuvo que terminar aquella para que realmente se produjese el desarrollo económico que propició este nuevo modo de vida, con el aumento del poder adquisitivo de su clase media a la que se le introdujo en el más puro esquema capitalista, "producir-consumir-producir-...", a través de  la publicidad y la venta a plazos.

En la base de este proceso estaba la intervención estatal incentivando la construcción y adquisición de la vivienda en propiedad en la periferia, del vehículo particular, y de extensas infraestructuras viarias, lo que fructificó en un nuevo tipo de ciudad, los “Spralls”, urbanizaciones de viv. unifamiliares en las que es imprescindible disponer de uno o más coches privados para ir a los “stripmall” y “shopping mal” (centros comerciales con grandes aparcamientos) a los que se accede por numerosas autopistas.
Una economía basada en el petróleo y necesitada de rentabilizar la importante producción de la industria del motor, que se apoyaba en los engañosos mensajes basados en el valor del individualismo americano y el retorno a la naturaleza. 
Anuncio revista años 60
Una sociedad a la que se le convence que todos los servicios y comodidades que tenía en la ciudad los va a tener en su propia parcela, como muestra el anuncio aparecido en una revista de los 60.
Anuncio revista años 60
Una familia que se aglutina entorno a la vivienda unifamiliar, el garaje y el jardín con barbacoa.
Con esta filosofía se abandonó el centro de las ciudades, que quedó cada vez más abandonado, y se construyó en la periferia sin importar el gasto en extensas infraestructuras, el tiempo perdido en desplazamientos o la tremenda dependencia de la existencia y precio del petróleo. Fue lo que se ha dado en llamar el “efecto donuts” (vacío en el centro y relleno el exterior) y cuya expresión urbana nos ha acompañado en numerosas películas y series.
Quién no recuerda a Jonhny Deep y Winona Ryder en Edward Scissorhands (Tim Barton.1990), a Jim Carrey y Laura Linney en The shoman Truman (Peter Weir.1998), rodada en Seaside (Florida), a Kevin Space y Annette Bening en American Beauty (Sam Mendes. 1999) o las series Desesperates Housewives  (Marc Cherry. 2004) o Mad Men (Matthew Weiner. 2007).

Eduardo  Manostijeras. Tim Barton. 1990
El show de Truman. Peter Weir. 1998

American Beauty. Sam Mendes. 1999
Pero puestos a recordar qué menos que hacer referencia a dos de los testimonios más paradigmáticos de este tránsito entre la ciudad y los “suburbia”, Levittown (New York. 1947-51), y Celebration (Florida.1996).
                                                     Levittown (New York. 1947-51), y Celebration (Florida.1996)
El primero ilustra una urbanización pionera de casas que se montaban en 16 minutos,  mientras la segunda corresponde a una promoción construida por el consorcio Walt Disney en la más pura arquitectura nostálgica, con casitas unifamiliares, que responden a cinco modelos arquitectónicos: Victoriano, Colonial, Clásico, Costero y Mediterráneo, muchas de ellas proyectadas por arquitectos tan famosos como Michael Graves, Cesar Peli o Charles Moore, algunos de ellos, anteriormente, miembros del vanguardista grupo "New York Five" y cuyo nostálgico y edulcorado resultado no se podía alterar por los nuevos usuarios al estar permanentemente controlada su imagen general.
Que dios los mantenga en sus “suburbia”, a la espera de una nueva crisis del petróleo.