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lunes, 23 de abril de 2018

Instalacciones con arte ________________________________________________________

Con el nombre de instalaciones siempre hemos entendido el conjunto de infraestructuras técnicas que facilitan a nuestros edificios los servicios de agua, electricidad, saneamiento, etc., haciendo nuestra vida más confortable y nuestras ciudades más habitables.

Aire acondicionado en edificio de Moscú y tendido eléctrico en calle de Saigón (Fotos J.M.L.)
En los edificios generalmente están ocultas, en las ciudades no todas, dando testimonio de nuevas necesidades no previstas, precariedades económicas o actuaciones poco reflexivas. Y en general forman parte de la imagen cotidiana de la ciudad.

Cuadro eléctrico en edificio de La Habana y bajante en una casa de Mercadal. Menorca  (Fotos J.M.L.)
En unos casos han sido motivadas por una desidia que parece entender que de lo único de que se trata es de "que algo funcione”, sin dedicar ni un segundo a si había una solución o posición alternativa a lo instalado. En otros, son fruto de una voluntad de ocultación, de camuflaje, cuyo resultado evidencia graciosamente su presencia incorporándolas en cualquier caso al anecdotario urbano.

Contadores eléctricos en  Puerto del Carmen. México y enganche eléctrico en Barcelona (Fotos:J.M.L.)
Y la mayoría responden a un proceso de acumulación, que cobran su verdadero "valor" puestas en contacto con cuidadosos detalles constructivos de otras épocas.

Logroño (Foto J. M. L.)
Abstraídas de su funcionalidad cotidiana hay quien las prefiere ver, haciendo un juego de palabras y con una clara intención provocadora, como instalaciones "artísticas”, ajenas, obviamente, a los planteamientos e intervenciones que con este nombre se empezaron a crear a mediados del siglo pasado.

   

jueves, 8 de febrero de 2018

La calle activa

Las calles de la ciudad constituyen un inmenso catálogo de situaciones en las que se mezclan el deambular con el trabajo, el tráfico con el ocio, el comercio con la fiesta, etc., generando, a pesar de las posibles dificultades de relación entre usos, una de las características que definen a la ciudad, la relación social entre sus habitantes.

Saigón. Foto J. M. L. (2009)
Saigón era hace unos años una de las ciudades con mayor número de bicicletas, motocicletas y motos, hasta convertir sus calles en un denso “continuum” de aquellas, sobre las que se transportaban todo tipo de enseres, y a veces varias personas en un difícil equilibrio circense.

Ante un río de ciclomotores, una joven ha establecido su puesto de venta, su propia motocicleta, en el borde de la acera. Sentada en un alcorque ofrece su mercancía, bonitos peces de colores que nadan en improvisados acuarios hechos con bolsas de plástico.

Abstraída en la lectura permanece completamente ajena al intenso tráfico y a la curiosidad de los transeúntes, como si su objetivo no fuese tanto el vender sus peces, como el de leer parapetada detrás de su puesto de venta.

Ahmedabad. Foto Aurora León (2008)
En Ahmedabad (India), un afanado sastre ha encontrado en la plataforma porticada de acceso al edificio situado a su espalda un adecuado espacio para su labor.

La cuidada arquitectura enmarca y acompaña su precisa labor. Le presta cobijo si llueve y la seguridad de poder dejar su máquina de coser “atada” a una de las columnas. Y su presencia, tres peldaños elevada sobre la calle, le permite convertir su imagen en una económica forma de publicidad. 

En ambos casos la ensimismada tranquilidad que transmiten ambos personajes, atentos a sus quehaceres y a la vez coexistiendo con la intensa vida de la calle, forma importante parte de la actividad social de la misma.