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lunes, 4 de junio de 2018

La cubierta, espacio de uso ________________________________________________________

Siempre hemos entendido la cubierta de un edificio como el elemento constructivo encargado de proporcionar protección a sus usuarios, respondiendo su forma a las características climatológicas del lugar y a los materiales y técnicas empleados.

Y mucha gente tienen la imagen de la cubierta a dos aguas como el prototipo de la misma, dada su abundante presencia en la arquitectura occidental.

Uppsala. Finlandia y Praga. República Checa (Fotos: J.M.L.)

Pero cuando las condiciones lo permitían, especialmente en el ámbito mediterráneo y oriental, la solución habitual era la de la cubierta plana, y con ella su aprovechamiento como espacio doméstico ocasional al aire libre.

Níjar. Almería (Foto: J.M.L.) y Varanasi. India (fragmento foto de Jasmin Mund)

La irrupción de las vanguardias arquitectónicas en las primeras décadas del siglo XX, como el neoplasticismo y el cubismo, conllevó la difusión en revistas y manifiestos de una arquitectura radicalmente prismática.

A ello contribuyó decisivamente la publicación de “Les cinqs points de l´architecture moderne” (1927) de Le Corbusier, entre los que se reivindicaba la terraza plana, accesible y con uso como “… de solarium, de terrain de sport ou de piscine, et de toit-jardin.” y que tendrá su ejemplar materialización tanto en la vivienda unifamiliar (Ville Saboye. 1927. Poissy. París) como, especialmente,en el edificio en altura ( L´Unité d´Habitation. 1945-52. Marsella), ambas obras del citado arquitecto.

Terrazas de la Ville Saboye. 1927. Poissy. París y de  L´Unité d´Habitation. 1945-52. Marsella (Le Corbusier)

Pero una década anterior a los planteamientos de Le Corbusier,en Turín había comenzado la construcción de la fabbrica Lingotto de la FIAT (1916-23. G. Matté-Trucco) que funcionó hasta 1982 utilizando su cubierta como pista de pruebas de los vehículos que allí se fabricaban.  


Cubierta Fabbrica Lingotto FIAT (Turín. 1916-23. G. Matté-TruccoFotos: Ross Wolfe

Siendo importantes las reticencias sociales a este modelo en su momentocada vez se hizo patente con mayor intensidad, el deseo de disfrutar del uso de la cubierta plana, incluso cuando no estaba prevista para tal fin o suponía un cierto riesgo.

 
"Summer in the City" de Annemarie Heinrich. (1959) y Praga (Foto: J.M.L.)

La utilización de nuevas soluciones constructivas que mejoraron las condiciones de impermeabilización y aislamiento  de los techos planos popularizó su uso, dando lugar a  especulativas situaciones como la imagen de los chalets sobre el centro comercial  Zhuzhou Jiutian Real Estate en ZhouZhou (Hunan. China).


Afortunadamente la presencia del buen diseño arquitectónico nos ofrece constantemente brillantes ejemplos que compaginan la cubierta como sistema constructivo con un uso correcto, contribuyendo a formalizar un nuevo paisaje urbano que a veces se convierte literalmente en un paisaje verde.


Cubiertas del Centro Comercial Zhuzhou Jiutian Real Estaten ZhouZhou (Hunan. China) del Jardín Infantil Fuji. Tokyo (2007. Takaharu Tezuka)

Todo ello ha significado una mayor atención a la formalización arquitectónica de las cubiertas, sean planas o inclinadas, aunque al quedar ocultas a la mirada de los ciudadanos son objeto de la desidia proyectual.
Muchos arquitectos y promotores siguen pensando que no importa lo que ocurra en un espacio que "nadie lo ve".


El Chiado. Lisboa






jueves, 22 de marzo de 2018

Entre maestros anda el juego (infantil)


La arquitectura y la ciudad han sido tradicionalmente terrenos generosos como lugares de juego. La satírica y divertida mirada de Pieter Brueghel nos muestra una ciudad en la que los adultos han ocupado su plaza y calles para sus juegos, como si hubiesen recordado, de repente, los hábitos de  la infancia. 


Juego de niños. Pieter Brueghel.1560

Eso podía ser así, entre otros motivos, porque hasta hace poco más de un siglo en las ciudades no se consideraba necesaria (quizás no lo era) la existencia de un espacio destinado exclusivamente para el juego infantil al aire libre.

Las transformaciones socioeconómicas, con las nuevas corrientes pedagógicas e higienistas, que se desarrollan desde antes de la mitad del siglo XIX propiciaron, a principios del siglo XX,  la creación de las primeras áreas de juego.

Ejempo de ello fueron  la construcción de los primeros  kindergarten  de  Froebel  en 1837, la postura pública del presidente de los Estados Unidos en 1907 Theorore Roossevelt sobre la necesidad de Playgrounds niños dada la inseguridad de las calles o  el desarrollo del movimiento Open Air Schools a partir de los 20 en Inglaterra y Francia.

Ohío. 1908. Foto: Lawis Hine
Folleto propaganda comercial. 1926















Pero el cambio más radical en este terreno se producirá a raíz del final de la 2ª Guerra Mundial, primero con la intervención sobre las ciudades europeas bombardeadas y posteriormente con motivo del incremento de la población infantil, fruto del baby boom.

En 1947 el arquitecto Aldo van Eyck (1918-1999) recibe el encargo del Ayuntamiento de Amsterdam de transformar muchas de las zonas destruidas y espacios residuales en el interior de la ciudad para convertirlas en lugares estanciales y de juego infantil. La primera fue Bertelmanplein y hasta 1978 su equipo proyectó y se construyeron más de 700 parques infantiles en espacios de todo tipo.
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Van Eyck utilizó una serie de sencillos elementos que se repetían adecuándose a cada lugar. Un arenero, como lugar de juego para los más pequeños, con forma de círculo, cuadrado o triángulo, unas barras metálicas dispuestas como pasamanos, un pequeño túnel o cúpula formados por perfiles tubulares, unos bancos y una cuidada utilización del pavimento fueron las piezas básicas con las que creó un nuevo modelo de parque infantil.

Dijkstraat. Amsterdam.1954. Aldo van Eyck
Zeedijk . Amsterdam. 1956. Aldo van Eyck



















Si bien el personaje similar, y anterior, en EE. UU. sería Robert Moses, responsable del departamento de Parques de Nueva York desde 1934 a 1960, por la creación de numerosos playgrounds,  fue el arquitecto y artista americano-japonés Isamu Nagochi (1904-1988) quien, con un lenguaje totalmente diferente, planteó un nuevo tipo de espacio en el que incorpora la topografía como un elemento más de juego.

En el diseño de su primer espacio de juegos, Play Mountain (Atlanta. 1933), generaba un encadenamiento entre una superficie escalonada con una amplia rampa a su lado, un anfiteatro y un pequeño estanque.

Lamentablemente fue rechazado por la Administración al entender que ofrecía numerosos "riesgos" para los niños. Por el contrario Naguchi defendía que el espacio proyectado debía propiciar el desarrollo de la imaginación y autonomía de los niños en un ambiente de plena libertad de movimientos.

Similar suerte tuvieron sus proyectos posteriores en esta campo, Contoured Playground (Atlanta. 1941), al coincidir con la 2ª Guerra Mundial, United Nations Playground (Nueva York. 1952), realizado en colaboración con el arquitecto J. Whittlesey, o las diferentes soluciones para Riverside Drive Park (Nueva York.1962-66), desarrolladas con Louis I. Kahn, por desacuerdos con la Comisión de Control de Parques.

Únicamente dos se hicieron realidad, Playscapes (Atlanta. 1975) y Kodomo No Kuni (Tokyo. 1965), realizado este último con Yoshio Otani.

Play Mountain. Atlanta. 1933. Isamu Nagochi
Contoured Playground. Atlanta. 1941. Isamu Noguchi

 














Por diferentes que resultan las propuestas de ambos arquitectos, conceptualmente y en su realización, supusieron, y lo siguen siendo, un referente en el diseño urbano.

Su huella se reconoce en el trabajo de numerosos arquitectos, paisajistas y artistas, que con diferentes planeamientos pedagógicos, funcionales y estéticos, entre los años 50 y mediados de los 80, concibieron una amplia gama de espacios para el juego.

En las últimas décadas, entre la invasión de abundantes y sosos artefactos que ocupan todos los rincones de nuestros pueblos y ciudades, afortunadamente encontramos propuestas en las que se aprecia, como si fuese un eco lejano, el recuerdo de los dos "maestros del juego".