Mostrando entradas con la etiqueta Marsella. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marsella. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de noviembre de 2018

Une machine à habiter ________________________________________________________

“Una casa (debe ser) como un automóvil, diseñada y organizada como un ómnibus o una cabina de un barco. No hay porqué avergonzarse por vivir en una casa sin cubierta inclinada, por tener paredes tan lisas como planchas de acero y ventanas como las de las fábricas. Pero de lo que se puede estar orgulloso es de tener una vivienda tan funcional como la propia máquina de escribir". (Vers une architecture. Le Corbusier. 1923).

En los artículos que componen la citada publicación, Le Corbusier defiende que L'architecture est dans l'appareil téléphonique et dans le Parthénon (La arquitectura se encuentra tanto en un aparato telefónico como en el Partenón) y que la vivienda moderna debe ser (la maison est) une machine à habiter (la casa es una máquina para habitar).

Fragmento de un dibujo de Le Corbusier
Una vivienda que, al igual que la máquina, fuese impecablemente precisa en su concepción, en la que nada sobrase y el adorno es innecesario. Una vivienda en la que, al igual que la máquina, sus piezas fuesen prefabricadas y se montasen industrialmente.


Cuando Le Corbusier elabora este manifiesto todavía faltaban más de 20 años para que proyectase el paradigma de su filosofía, L´Unité d´habitatión (Marsella. 1947-52).

Sección del transatlántico Ile de France (1936). Croquis de Le Corbusier en una pizarra y Alzado lateral de LÚnité.
En la difusión del mismo hará gala de las referencias expresadas en Vers une architecture, mostrando el “paralelismo” de la sección de su edificio, incluso de su cubierta, con la de la gran máquina que para él era le paquebot, o ilustrando con una maqueta cómo podrían llegar a “enchufarse” las viviendas en el sistema estructural del edificio.

Plug-in. (Fuente Le Corbusier. Oeuvre Complete)
La construcción de L´Unité puso en valor Les cinq points pour une architecture moderne, configurando una nueva arquitectura de la vivienda social que se hacía eco de aquellas imágenes industrializadas, que el paso de los años ha acabado por hacer más evidentes, con el cambio de escala de los actuales buques cruceros.

L´Unité d´habitation. Marsella. Le Corbusier (Foto: C. Emden)
Buque Regal Princess (Fuente: Compañía Princess Cruises)
Los planteamientos de Le Corbusier no llegaron a responder a las expectativas creadas por la negativa acción de los intereses más especulativos (privados y públicos). Afortunadamente en las últimas décadas, nuevas actitudes y diseños han venido a recuperar el interés arquitectónico y urbano por los grandes edificios de viviendas.  

Les Grand Ensembles: La Rouviere y la Super-Rouviere. Marsella (Fuente: Unban Networks)
Por otro lado, los barcos que le sirvieron de referencia han pasado a invadir las ciudades portuarias introduciéndose agresivamente en la imagen y vida de muchas de ellas, fruto de las desmedidas prácticas del llamado turismo de masas, como extraños y ajenos edificios a las mismas.

Cádiz. 2012 (Foto: J.M.L.)



jueves, 8 de marzo de 2018

Detalles humanos

A lo largo de la historia de la arquitectura ha sido frecuente el utilizar los edificios como soporte para contar y cantar las gestas y victorias de los dioses, gobernantes y héroes, bien a modo de hermosos tapices tallados o pintados, bien resaltando la presencia de un personaje concreto.

Detalle pared Templo Kom Ombo. Egipto
Antón Pilgram (c.1460-1516). Catedral de San Esteban. Viena. (J.M.L.)
El cuestionamiento, en las últimas décadas del S. XIX y comienzo del XX, de los planteamientos artísticos precedentes, con la  progresiva incorporación de las ideas de la función y la abstracción, supusieron en el mundo arquitectónico una revolución que afectó a la “forma”.

La presencia de la figura humana, que tenía un importante protagonismo en las fachadas de los edificios, fue sustituida, primero, por la geometrización compositiva desornamentada y, posteriormente, por la expresividad de los materiales de construcción y de la tecnología constructiva.

Pero a la par que se desarrollaba con potencia esta nueva y radical corriente transformadora, se realizaban magníficas obras en las que la figura humana tenía su sitio, unas veces como sutil detalle, otras desde la autonomía de la representación escultórica. 

Adán y Eva. P Biblioteca Estocolmo. E.G. Asplund.1918-28
Amanecer. G. Kolbe. 1928.Pabellón Barcelona. M.V.R.
Pero en general, durante la mayor parte del siglo XX la arquitectura occidental, entendida de forma amplia, se manifestará haciendo gala de rotundos volúmenes, tersos planos y composiciones geométricas.

Sólo se recuperó la presencia de la figura humana en los edificios de algunos países que en un momento determinado fomentaron la “falsa idea” de su interés por el pueblo, o cayeron en “el culto” a la personalidad de sus líderes o “banalizaron” la propia idea de la arquitectura.

Palazzo della Provinzia. Nápoles.1936. Chiaramonte (J.M.L.)
Team Disney. Burbank. EE.UU. 1990. M. Graves

Una singular excepción la constituyó la militancia de Le Corbusier, pintor y escultor además de arquitecto, que incorpora en muchos de sus edificios, como guiño a la importancia de sus usuarios, la figura de su “Modulor”.

Unité d´Habitation. Marsella. 1952. Le Corbusier (A.L.)