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lunes, 19 de julio de 2021

Viaje al interior de una maqueta

 

Una maqueta, en términos arquitectónicos, es una representación a escala reducida de un proyecto que se pretende construir o de algo existente, utilizada en unos casos como elemento de trabajo proyectual, en otros como pedagógica recreación de la realidad.

En el primer sentido la maqueta debe tener el tamaño que permita analizar y resolver las dudas que soportes gráficos como el plano y la pantalla del ordenador no son capaces de reflejar con claridad, o poder explicar al cliente las características de la  solución adoptada.

En ocasiones la mirada del diseñador necesita penetrar en ella, recorrer y controlar su interior, atravesando sus paredes y situándose al otro lado de lo representado, como si fuese Alicia a través del espejo.

Por ello no debe extrañar que trabajando con el mismo concepto de la representación hayan coincidido directores de teatro, escenógrafos y arquitectos en el uso de recursos y actitudes.

Hace casi cien años, en 1928, el director de teatro V. Meyerhold y el artista El Lissitsky acometieron la transformación total del espacio escénico del Teatro Sohn de Moscú integrando escenario y auditorio para la representación de la obra ¡Quiero un niño! (S. M. Tretiakov. 1926)

En la fotografía, como si de un juego de escalas se tratase, la imagen de El Lissitsky retocando la maqueta parece la de un titiritero a punto de sacar sus marionetas a escena.

El Lissitsky en el interior de la maqueta para la representación de ¡Quiero un niño! (1929. Fuente: El kiosco teatral)
 
Maqueta realizada para la representación de ¡Quiero un niño! (1929. Fuente: El kiosco teatral)

En el año 1955 el arquitecto Eero Saarinen recibe el  encargo de proyectar la nueva Terminal de la Trans World Airlines en el  aeropuerto JFK de Nueva York. El TWA Flight Center fue inaugurado en 1962 y después de cuarenta años de actividad ha sido reformado recientemente formando parte del nuevo TWA Hotel.

Durante el desarrollo del proyecto el estudio del arquitecto realizó una maqueta de gran tamaño (a escala 1:50) para constatar la calidad del espacio interior por él proyectado.

En la fotografía Saarinen parece dejarse devorar por aquella, cuál capitán Ahab por su particular Moby Dick (H. Melville. 1851). A este símil contribuye sin duda el diseño orgánico del interior de la Terminal como si fuesen las entrañas de la ballena.

E. Saarinen introduciéndose en la maqueta del TWA Flight Center. NY ( Fuente Bloomberg. c. 1955)
 
Interior de la Terminal TWA Flight Center. Aeropuerto JFK. NY ( E. Saarinen 1955-62. Foto: B. Korab. 1964)

Hace una década se presentó en la capital de los Emiratos Árabes Unidos el proyecto del Museo del Louvre Abu Dhabi proyectado por Jean Nouvel, inaugurado en 2017.  

La mirada del fotógrafo captó esa aparentemente irreal escena con unos personajes, el  arquitecto y el Sheik Sultan bin Tahnoon Al Nahyan, que parecen víctimas de la obsesiva orden de la Reina de Corazones en Alice  in Wonderland (L. Carroll. 1865), mirando hacia el estrellado techo por el que se filtra la luz, elemento fundamental del Museo.

.J. Nouvel y el S. S. Bin Tahnoon Al Nahyanen en  la maqueta del Louvre Abu Dhabi  (Fuente:Abu Dhabi Toursim & Culture)

Recreación del interior del Museo Louvre Abu Dahbi (J. Nouvel. Fuente: afasia archzine)

Estas breves referencias a las maquetas de unas obras, teatral y arquitectónicas, de gran interés, y sus curiosas imágenes podrían entenderse como una “vuelta de tuerca” más al juego de la representación, tan consustancial a la arquitectura, y en el que no se sabe si las propias fotografías no responden a una representación más, la de sus protagonistas actuando.

lunes, 14 de diciembre de 2020

El espacio arquitectónico en miniatura


Si bien la religión islámica no fomentó la representación figurativa del Creador ni de ningún ser vivo para evitar el culto a los ídolos, según algunos estudiosos tampoco la prohibió y fruto de ello existen algunos, y hermosos, testimonios.

El más importante lo constituye por su cantidad y calidad el conjunto de miniaturas persas, fundamentalmente las realizadas en el s. XVI, que narran múltiples historias donde los personajes y la arquitectura entremezclan su protagonismo.

A ello contribuyó la influencia del Próximo Oriente a través del imperio mongol (Persia fue invadida en 1219). Pero también, y seguramente de forma decisiva, el  hecho de que las miniaturas constituían un objeto artístico que se montaba en un álbum llamado muraqqa, de uso particular, que como tal no tenía difusión pública.

Muraqqa (Fuente: HiSoUR)

Precisamente su tamaño le confería ese carácter de algo privado, de haber sido pensado para ser disfrutado por pocas personas.

La temática desarrollada cubre un amplio espectro de escenas que recrean con detalle lo descrito en antiguos poemas y que van de lo sagrado a lo cotidiano, de lo palaciego a lo doméstico, de lo público a lo íntimo, generalmente desarrolladas en elaborados marcos arquitectónicos. 

Ilustración del libro de poemas Khamsa de Nizami Ganjavi (Adb al Samad. 1539-43) y del Iskandarnama o "Libro de Alejandro" (Kamal ud-Din Behzad. 1495)  

El esquema gráfico empleado se basa en la representación de casas, palacios y mezquitas con una falsa perspectiva que aplana el dibujo como si lo hubiese abatido sobre el papel, albergando varios fragmentos del relato en una página.

Ilustración del Hamzanama o “Las aventuras de Amir Hanza” (1570) y "El encuentro de los  Teólogos" (Abd Allah Musawwir.1540-50)

El resultado es una sensación de densidad y acumulación de espacios, a veces laberíntica, cuyos moradores parecen invitarnos a seguirlos a través de los diferentes lugares por los que se mueven o asoman. 

  "Alegoría de la embriaguez mundana" (Sultan Muhammad. 1531–33) y "Escenas de palacio" (Mir Sayyid Ali. 1539.43) 

En su reducido tamaño los interiores, representados como secciones de un edificio, se construyen con escasos muebles, pero sus pavimentos y paredes están finamente dibujados y a ellos se suman literalmente sus fachadas en las que aparecen balcones y cuerpos volados, cúpulas y lucernarios.

Ilustración de "Yusef y Zuleyka" en una sura del Corán (c. 1488) y "Matrimonio de Mihr y Mushtari" (Kamal ud-Din Behzad. 1523)  

Las ilustraciones se caracterizan por su naturalismo y los protagonistas están tratados realzando sus movimientos. Y no sólo se representan a los profetas o a la autoridad, entre ellos hay mendigos, barberos, bañistas, músicos o tenderos, muchos de ellos con rasgos orientales.

"Escena en el Hammam" (Kamal ud-Din Behzad. 1495) y "La historia de Haftvad y el gusano" (Dust Muhammad. c. 1540)

En resumen, cada miniatura es un pequeño mundo de escenas y arquitecturas, de personajes e historias que nos daría para recrear otras “mil y una noches”. 

lunes, 5 de octubre de 2020

La ciudad a nuestros pies



Cuando se viaja a una ciudad por primera vez es conveniente enterarse si existe una maqueta de la misma para verla. Es la forma más cómoda y completa de “entender” su formación.

Las primeras maquetas de ciudades que conocemos en España pretendían reflejar la realidad urbana -civil o militar- del momento, basándose en planos de fechas relativamente próximas a su realización.

Cádiz posee una de las maquetas más antiguas de la ciudad. Encargada por Carlos III, fue realizada en 1777 por el ingeniero militar Alfonso Ximénez, de acuerdo con el Plano de la Ciudad de 1749.

Fragmento de la Maqueta de la ciudad de Cádiz. (Museo Histórico Municipal de Cádiz)

Cincuenta años después Fernando VII encarga en 1828 la creación del modelo de la ciudad de Madrid, dentro de su idea de constituir un Gabinete que contuviese la representación volumétrica de todas las ciudades españolas. El ingeniero León Gil de Palacio, autor de la misma, levantó previamente el plano topográfico correspondiente.

Maqueta de la ciudad de Madrid (Museo de la Historia de Madrid)

Mucho más singular resulta la génesis de las que se hacen en la década de los 30 del siglo XX para Roma y Berlín bajo el patrocinio de sus totalitarias ideologías que buscaban reproducir su pasado Imperial.

En 1933 Mussolini encarga la realización de una maqueta de la antigua Roma para conmemorar el nacimiento de Octavio Augusto, que realiza el arquitecto Gismondi de acuerdo con el plano levantado por el arqueólogo R. Lanciani y que se termina en 1937.

Su ejecución significó una decidida reivindicación de su glorioso pasado, que había puesto en marcha el fascismo italiano el año anterior con la proclamación del nuevo Imperio.

La maqueta ha sido utilizada como modelo por el dibujante A. Uderzo y sus continuadores para recrear la antigua Roma en las aventuras de Astérix.

Fragmento de la maqueta de la Roma Imperial (Museo della Civiltà Romana. Roma)
Ilustración de "Los laureles del César"  (R. Goscinny y A. Uderzo.  1972. Ed. Hachette)

Casi a la par, n 1937, el arquitecto Albert Speer, posterior Ministro de Armamento y Producción de Guerra del Reich, recibió el encargo del Fürher de proyectar el nuevo Berlín bajo el nombre de Welthauptstadt Germania (“Germania Capital mundial”), realizando una espléndida maqueta que fue objeto de toda la atención de Hitler, como el ”todopoderoso creador” que se consideraba.

La maqueta aparece en la película Der Untergang (“El hundimiento”. O. Hirschbiegel. 2004) y fue expuesta por primera vez, después de la guerra, en la exposición Berlin Unterwelten, en el año 2008.

Maqueta de Welthauptstadt Germania (“Germania Capital mundial”)
A. Hitler y A. Speer ante una maqueta de la futura Germania.

A partir de la década de los 60 las maquetas de las grandes ciudades que se realizan son la expresión de su desarrollo, siguiendo el modelo de la de Nueva York, construída para la Feria Mundial de 1964 con el nombre de The Panorama of the City of New York, utilizada como propaganda ideológica del éxito del modelo económico americano.
  
Diseñada por el arquitecto urbanista Robert Moses y realizada bajo la dirección de Raymond Lester &Associates contaba con un corredor elevado desde el que contemplar este espectáculo urbano.


Maqueta de Nueva York (Museo de Arte. Queens. NY)

Siguiendo ese modelo, Shangai encargó a principios de este siglo una maqueta de la ciudad en la que se incluían las previsiones para el año 2020, actualizándola con las novedades edificatorias de estas últimas décadas, expresión de "la carrera" por construir más edificios y más altos.

Limpiando la Maqueta de Shangai (Museo de Planeamiento Urbano. Shangai)

Sin duda gran parte del atractivo de contemplar una maqueta radica en esa sensación que tan bien transmiten algunas de las anteriores imágenes. Desde la hitleriana Germania a la democrática  Nueva York, quienes la contemplan, sea el dictador de turno o la anónima sociedad civil, sienten, sentimos, con lo que ello significa, “la ciudad a nuestros pies”.