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lunes, 5 de octubre de 2020

La ciudad a nuestros pies



Cuando se viaja a una ciudad por primera vez es conveniente enterarse si existe una maqueta de la misma para verla. Es la forma más cómoda y completa de “entender” su formación.

Las primeras maquetas de ciudades que conocemos en España pretendían reflejar la realidad urbana -civil o militar- del momento, basándose en planos de fechas relativamente próximas a su realización.

Cádiz posee una de las maquetas más antiguas de la ciudad. Encargada por Carlos III, fue realizada en 1777 por el ingeniero militar Alfonso Ximénez, de acuerdo con el Plano de la Ciudad de 1749.

Fragmento de la Maqueta de la ciudad de Cádiz. (Museo Histórico Municipal de Cádiz)

Cincuenta años después Fernando VII encarga en 1828 la creación del modelo de la ciudad de Madrid, dentro de su idea de constituir un Gabinete que contuviese la representación volumétrica de todas las ciudades españolas. El ingeniero León Gil de Palacio, autor de la misma, levantó previamente el plano topográfico correspondiente.

Maqueta de la ciudad de Madrid (Museo de la Historia de Madrid)

Mucho más singular resulta la génesis de las que se hacen en la década de los 30 del siglo XX para Roma y Berlín bajo el patrocinio de sus totalitarias ideologías que buscaban reproducir su pasado Imperial.

En 1933 Mussolini encarga la realización de una maqueta de la antigua Roma para conmemorar el nacimiento de Octavio Augusto, que realiza el arquitecto Gismondi de acuerdo con el plano levantado por el arqueólogo R. Lanciani y que se termina en 1937.

Su ejecución significó una decidida reivindicación de su glorioso pasado, que había puesto en marcha el fascismo italiano el año anterior con la proclamación del nuevo Imperio.

La maqueta ha sido utilizada como modelo por el dibujante A. Uderzo y sus continuadores para recrear la antigua Roma en las aventuras de Astérix.

Fragmento de la maqueta de la Roma Imperial (Museo della Civiltà Romana. Roma)
Ilustración de "Los laureles del César"  (R. Goscinny y A. Uderzo.  1972. Ed. Hachette)

Casi a la par, n 1937, el arquitecto Albert Speer, posterior Ministro de Armamento y Producción de Guerra del Reich, recibió el encargo del Fürher de proyectar el nuevo Berlín bajo el nombre de Welthauptstadt Germania (“Germania Capital mundial”), realizando una espléndida maqueta que fue objeto de toda la atención de Hitler, como el ”todopoderoso creador” que se consideraba.

La maqueta aparece en la película Der Untergang (“El hundimiento”. O. Hirschbiegel. 2004) y fue expuesta por primera vez, después de la guerra, en la exposición Berlin Unterwelten, en el año 2008.

Maqueta de Welthauptstadt Germania (“Germania Capital mundial”)
A. Hitler y A. Speer ante una maqueta de la futura Germania.

A partir de la década de los 60 las maquetas de las grandes ciudades que se realizan son la expresión de su desarrollo, siguiendo el modelo de la de Nueva York, construída para la Feria Mundial de 1964 con el nombre de The Panorama of the City of New York, utilizada como propaganda ideológica del éxito del modelo económico americano.
  
Diseñada por el arquitecto urbanista Robert Moses y realizada bajo la dirección de Raymond Lester &Associates contaba con un corredor elevado desde el que contemplar este espectáculo urbano.


Maqueta de Nueva York (Museo de Arte. Queens. NY)

Siguiendo ese modelo, Shangai encargó a principios de este siglo una maqueta de la ciudad en la que se incluían las previsiones para el año 2020, actualizándola con las novedades edificatorias de estas últimas décadas, expresión de "la carrera" por construir más edificios y más altos.

Limpiando la Maqueta de Shangai (Museo de Planeamiento Urbano. Shangai)

Sin duda gran parte del atractivo de contemplar una maqueta radica en esa sensación que tan bien transmiten algunas de las anteriores imágenes. Desde la hitleriana Germania a la democrática  Nueva York, quienes la contemplan, sea el dictador de turno o la anónima sociedad civil, sienten, sentimos, con lo que ello significa, “la ciudad a nuestros pies”.






lunes, 21 de enero de 2019

Edificios con nervios de acero ________________________________________________________


El desarrollo de una nueva tecnología y tratamiento del hierro a finales del siglo XVIII y primera mitad del XIX supuso una revolución en la construcción de edificios, consecuencia directa de la Revolución Industrial.

Si bien los primeros edificios en los que se empleó la estructura metálica fueron de carácter industrial (fábricas y puentes), las indudables ventajas que tal material tenía respecto a las estructuras de madera y ladrillo provocaron la rápida difusión de este sistema constructivo con ejemplos tan notables como la Bibliothèque de Sainte Geneviève en París (H. Labrouste, 1843-1850), el Crystal Pallace  (J. Paxton, 1851), o la Saint Pancras Station de Londres (W. H. Barlow, 1862) entre otros muchos.

Igualmente a partir de 1850, y principalmente en EE. UU. se populariza la técnica del cast-iron en la construcción de edificios de  viviendas, con un sistema basado en la modulación y fabricación industrial de sus componentes.

Bibliothèque de Sainte Geneviève. París (H. Labrouste, 1843-1850) Foto: M. Nguyen
Crystal Pallace. Londres  (J. Paxton, 1851)
Saint Pancras Station. Londres (W. H. Barlow, 1862) Foto: Chapman Taylor 
Haughwout Building.  Nueva York. (J. P. Gaynor, 1857). Foto: E. Rolle
Pero su formalización arquitectónica oscilaba constantemente entre los que hicieron de la solución estructural su imagen, los menos, y los que desarrollaban sus fachadas siguiendo cánones academicistas o historicistas.

Esta dicotomía, así como todas sus posibles situaciones intermedias siguió dándose a lo largo del siglo XX.

Mies van der Rohe hizo de la estructura metálica la gran protagonista de la mayoría de  sus edificios. El proceso constructivo del S. R. Crown Hall IIT (Chicago. 1950-56), adelanta una idea de su configuración final y en la Neue Nationalgalerie (Berlín. 1965-68) la fluencia entre el espacio interior y el exterior se basa en la presencia contínua de la estructura del techo.


S. R. Crown Hall IIT en construcción. Chicago (L. Mies van der Rohe. 1950-56). Fuente: arquitectura+acero 
S. R. Crown Hall IIT. Chicago (L. Mies van der Rohe. 1950-56). Fuente: IIT Chicago

                                       Neue Nationalgalerie. Berlín. (L. Mies van der Rohe. 1965-68). Fuente: mimoa

Bien diferente es el planteamiento, por ejemplo, de Frank O. Gehry cuyas obras parten de una singular configuración formal en la que la estructura es poco más que una imprescindible exigencia constructiva totalmente subsidiaria. El Museo Guggenheim (Bilbao. 1992-97) mostró durante su construcción la intrincada estructura metálica que sería posteriormente trasdosada con diversas capas de revestimientos para conseguir las formas  por él proyectadas.

Museo Guggenheim en construcción. Bilbao. ( F. O. Gehry, 1992-97). Fuente: Plataforma Arquitectura
Museo Guggenheim. Bilbao. ( F. O. Gehry, 1992-97). Fuente: very bilbao

En cualquier caso, de unos y otros, de los que responden más nítidamente a su estructura, o de aquellos más interesados por una imagen ajena a la misma, se puede decir con toda razón que son edificios con “nervios de acero”.   


lunes, 17 de diciembre de 2018

Arquitecturas para la guerra, espacios para el arte _______________________________________________________

En plena 2ª Guerra Mundial, el Ministerio de la Fuerza Aérea del Reich, bajo la supervisión directa de Adolf Hitler, puso en marcha la construcción de diversos edificios destinados a la defensa antiaérea o refugio.

Fundamentalmente fueron de dos tipos, las Flaktürmes, torres antiaéreas, dotadas de cañones en sus azoteas, y los Bunkers, éstos a su vez de diversos modelos, unos generalmente de pequeño tamaño y de carácter defensivo, situados en líneas de combate abierto y otros, claramente urbanos, que albergaron estratégicos sistemas de comunicación  o sirvieron de refugio para la población civil. 


Flaktürme Tiergarten. Berlín (Foto:Bundesarchib Bild) y planta de la Flaktürme Wilhelmsburg . Hamburgo (Libro Flaktowers Berlin - Hamburg - Vienna. autor: Hans Saakers) 

Si bien muchos de ellos fueron destruidos, otros han sido declarados monumentos históricos, reutilizándose con diferentes usos.
Entre éstos últimos se da la coincidencia de que, en las dos últimas décadas, tres edificios, uno en Viena y dos en Berlín hayan sido ocupados por iniciativas artísticas, públicas o privadas.

El primero fue la Flaktürme Arenbergpark (Torre antiaérea. Parque Arenberg. Viena. P. Tamms  arqto. 1942). 
El Museo de Artes Aplicada la utilizó desde 1995 como depósito y exposición de su Colección de Arte Contemporáneo (Torre MAK)hasta que fue cerrada al público en el año 2011 por "falta de aprobación oficial" (?), estando pendiente su reapertura.

Flaktürme Arenebrgpark. Viena (Foto: J. M. León)
The Disciplinator. (El Disciplinador. 2003. instalación de Atelier Van Lieshout) (Foto: Wolfgang Woessner / MAK)

Maqueta de la Propuesta de reforma de la Flaktürme Arenbergpark para el MAK. Viena (Foto: J. M. León) 

Años más tarde, en el año 2003, el coleccionista de arte C. Boros compra el Bunker de la Reinhardtstrasse en Berlín (K. Bonatz arqto. 1942). 
El edificio concebido y utilizado para albergar a 4.000 personas, después de variados usos, entre ellos el de discoteca de música electrónica, fue reformado según el diseño del estudio "Realarchitektur” para ubicar la Boros Collection y la vivienda de los propietarios elevando una planta.

Bunker Reinhardtstrasse. Berlín (Reforma: Realarchitektur(Foto: A. León)
Life Enigma Untitled (2008. A. Reyle. Boros Collection) (Foto. Noshe)
Tarjeta con el logo de la Boros Collection (planta del Bunker Reinhardtstrasse) (Foto: J. M. León) 


Y por último, hace pocos años (2014) y, siguiendo un esquema similar, el coleccionista de arte D. Feuerlé adquirió el Bunker de la Hallesches Ufer en Berlín (1944). En este caso el edificio albergabó en su día el Centro de Telecomunicaciones de la empresa de ferrocarriles Deutschen Reichsbahn. 
Setenta años después de su construcción, el arquitecto John Pawson desarrolló el proyecto de adecuación para acoger la Feuerlé Collection de arte oriental y contemporáneo.


Bunker Hallesches Ufer. Berlín. (Reforma: J. Pawson) (Foto: H. Niehaus)
Interior del Bunker Hallesches Ufer. Berlín. (Reforma: J. Pawson) (Foto: G. Mc Carragher)
Arte oriental. Feuerlé Collection en el Bunker de la Hallesches Ufer. Berlín (Foto. H. Niehaus)


Un elemento común en las tres reutilizaciones es la sorprendente relación que se da entre las desnudas y densas arquitecturas de hormigón pre-existentes, a las que los tres estudios tratan con similar atención,  y los brillos y colores de las obras de arte expuestas, se trate de esculturas orientales de la dinastía Thai o de cuadros e instalaciones absolutamente contemporáneos.


Una difícil relación que deja un magnífico sabor de boca, como si la presencia del Arte en recintos concebidos "en y para la Guerra", sin negar los orígenes de los mismos, hubiese sido un bálsamo que aliviase el dolor y temor en ellos vividos, dando entrada a lo mejor del ser humano. 




lunes, 16 de julio de 2018

Hoy, piscina ________________________________________________________

Durante estas fechas  la piscina es un lugar común y deseado  por mucha gente.

Las que se comentan a continuación tienen como interés añadido a su uso, el de su capacidad para transformar un lugar.

En el verano de 1966, el Departamento de Parques de Nueva York inició un humilde programa recreativo instalando 2 mini piscinas en el espacio público. En 1972 se colocaron 72  swimmobilespero a partir de esta fecha su número fue decreciendo.

(foto: NYC Parks. 1966)

En el año 2010, la autoridad municipal, de acuerdo con el estudio Macro Sea, recuperó aquella refrescante iniciativa utilizando 3 contenedores de carga como piscinas,  con sus servicios, vestuarios, e incluso vigilante-socorrista. Su ubicación en la Quinta Avenida supuso una muy interesante recualificación lúdica del espacio urbano.

Piscinas en la Quinta Avenida con el edificio MetLife (PANAM) al fondo. Nueva York. 2010

Unos años antes, en 2003, Los arquitectos  AMP (F. Menis, F. Artengo y J.M. Rodriguez Pastrana) y Gil Wilk Architekten ganaron el concurso convocado para reforzar la relación entre la ciudad de Berlín y el río Spree, con la propuesta de crear unas plataformas estanciales que se adentraban en el río y terminaban en una piscina, a modo de gran barcaza, recordando las que lo surcaban habitualmente.

El Badeschiff (barco-piscina) en el río Spree. AMP arquitectos. 2004. Berlín

Copenhague  cuenta también con dos “piscinas en el agua”, las de  Kastrup (Amager) y Bryggen.

La primera, obra del estudio  White arkitekter AB en 2004, se configura como  un estrecho espigón que penetra en el mar y da acceso a una plataforma casi circular que no llega a cerrarse, creando, con el entarimado que la rodea un fondo escenográfico al espacio de baño.

Piscina en Kastruo (Copenhague). White arkitekter AB. 2004

La Vintervad Bryggen, diseñada por Bjarke Ingels Group (BIG) (2012), subdivide su geometría rectangular en diferentes formas, con un plano inclinado a modo de graderío bajo el cual se ubican los servicios, una sauna y un café.

Piscina en Bryggen (Copenhaguen). Bjarke Ingels Group (BIG). 2012

En esta misma línea, en 2010, el equipo formado por los estudios Family New York y Play Lab Inc propuso a los responsables municipales de Nueva York la instalación de una piscina en el río Hudson. 

En este caso la piscina, o mejor dicho las piscinas, constituirían una isla flotante en forma de cruz, “+ POOL”,  haciendo de su recorrido desde la orilla un nuevo elemento de interés con la ciudad al fondo. Las dificultades de financiación tienen de momento paralizada su ejecución.

Simulación de la instalación de las piscinas + POOL en el río Hudson. N. Y.  (Proyecto 2010) 

En esta misma línea París, nombrada Ciudad Olímpica en el año 2024 se plantea realizar algunas competiciones naúticas en el Sena, extendiendo la positiva experiencia de las piscinas en el río después de la limpieza del mismo. 

Piscinas en el Sena. París (2017. Foto: J.-B. Gurliat)

Pero al aspecto estrictamente funcional recreativo, el equipo formado por E. Chiavi, A. El Mad y M. Goldoni ccon la colaboración de los estudiantes del taller "EASA 2015 Enlaces" construyeron en el mar de Malta la plataforma Antiroom II, que espera la llegada de los nadadores.  

Antiroom II. Malta (E. Chiavi, A. El Mad y A. Goldoni. 2015. Foto A. El Mad)

Piscinas, en fin que crean un nuevo paisaje.

lunes, 14 de mayo de 2018

Dios está en los detalles _________________________________

La frase que encabeza esta entrada se le atribuye, merecidamente, al arquitecto Ludwig Mies van der Rohe (1886-1969). Merecidamente, porque su obra se sustenta, entre otros aspectos, en la pulcritud de los detalles constructivos y estructurales con los que resuelve todo tipo de relaciones, encuentros y apoyos entre materiales.


Detalle de la Neue National Gallery. Berlín (1965-8. Mies van der Rohe)
A lo largo de la historia de la arquitectura, numerosos arquitectos han compartido este planteamiento dejando testimonio de una actitud que reconoce en la diminuta, o no tan diminuta, escala de estas situaciones el valor e importancia que se le otorga a lo que es objeto de la atención de los dioses.


Entre ellos destaca el arquitecto, diseñador y artista Carlo Scarpa (1906-1978), por la frescura y atemporalidad de su obra, en fechas similares a Mies van der Rohe.


Espacio Olivetti. Venecia (1957-8) 

Una variada obra que va desde el diseño de muebles a la construcción de viviendas o de oficinas; desde el proyecto de la “última morada” para la familia de sus clientes a la intervención museística en edificaciones históricas o creando espacios expositivos.

Museo de Castelvecchio. Verona (1957-64, 1967-70, 1974)

Una obra hecha con brillantes mosaicos vítreos y opacos hormigones, de sólidos planos de piedra y dúctiles láminas de agua, de rugosos estucos y finos perfiles metálicos, de rígidas geometrías de ladrillos con sus huecos rellenos de mortero de mármol y de terrazos "a la veneciana" en los que el árido grueso conduce la aleatoria junta, etc.

Fundación Querini Stampalia. Venecia (1961-63)

Una obra en la que todo está elaborado y reelaborado con un lenguaje que nos habla del conocimiento técnico de los materiales y de sus posibilidades formales puestas al servicio de la idea. Una idea que, atendiendo a situaciones diferentes, va creando una malla formada por invisibles hilos conductores que relacionan un detalle con otro y toda su obra entre sí.

Complejo funerario familia Brion. San Vito d´Altivole. Treviso (1969-78)

Su sutileza y capacidad imaginativa hacen de de sus obras y de sus proyectos, ilustrados con hermosos dibujos que adelantan el resultado, una particularísima forma de entender la materialización y formalización de la arquitectura.
















jueves, 1 de marzo de 2018

Edificios impenetrables

Si no se puede entrar en un edificio, ¿para qué sirve?
Si no se puede habitar, ¿es un edificio?

No todo lo que identificamos como tal debe responder a un programa funcional. También puede dar cobijo a la memoria, alojar los recuerdos, ser el hogar de la evocación, etc.

Librería vacía. Bebelplatz. Berlín. 1995.M. Ullman
Biblioteca sin nombre. Jugenpltaz. Viena. 2000. R. Whiteread

Es el caso de estas dos singulares construcciones, a modo de “arqui-esculturas”, realizadas por dos artistas diferentes, en dos ciudades distintas, pero con un objetivo común: el de rememorar, con su presencia, las consecuencias de uno de los acontecimientos más terribles del siglo XX, el triunfo del nazismo y la consecuente persecución de la población judía.

Resulta curioso que la frase "Eso sólo fue un preludio, ahí donde se queman libros, se terminan quemando también personas", escrita por uno de  los grandes ensayistas y poetas del romanticismo alemán Heinrich Heine (1797-1856), y que figura en el “Memorial” que alude a la quema de miles de libros por los nazis en la Bebelplatz (1933. Berlín), sirva de lazo literal con otro “Memorial”, en la Jugenplatz (Viena) levantado como homenaje a las víctimas judías del holocausto.

Librería vacía. Bebelplatz. Berlín. 1995.Micha Ullman (Foto J.M.L.)

En el pavimento de la Bebelplatz, al sur del paseo Unter den Linden, se abre un pequeño hueco acristalado a través del cual se aprecia un espacio inaccesible. Se trata de la obra “Librería vacía” (1995) del artista Micha Ullman.

Todo lo que escasamente contiene o lo conforma, el silencio que en ella reside, las estanterías vacías, el color blanco impoluto, la luz eléctrica permanentemente encendida, la enigmática puerta que no se sabe con qué lugar comunica, todo está pensado para “convocar a la memoria contra el olvido” en palabras de su autor.

Biblioteca sin nombre. Jugenpltaz. Viena. 2000. R.achelWhiteread (Foto J.M.L.)

En el año 2000, en lo que fue el corazón del gueto judío de Viena, en la Jugenplatz, la escultora Rachel Whiteread construye la “Biblioteca sin nombre”, por encima de los restos de una antigua sinagoga medieval y a los que se puede acceder desde el edificio situado al fondo de la imagen.

Si en el caso anterior M. Ullman utiliza el vacío como ausencia, en esta ocasión R. Whiteread materializa el vacío a través de su presencia.

Como es frecuente en su obra, la artista emplea moldes para reproducir el interior, lo que no se puede tocar, como si el aire contenido en un espacio conformado por paredes de libros se hubiese densificado y sedimentado, reproduciendo hacia el exterior su parte oculta, el corte de sus hojas que han dejado esa textura estriada, al desaparecer las paredes de la habitación.

Biblioteca sin nombre. (detalle de esquina). Jugenpltaz. Viena. 2000. R. Whiteread (Foto J.M.L.)

En ambos Memoriales, tan diferentes y tan próximos, están presentes, y no es por casualidad, dos conceptos inherentes al pueblo judío, la ausencia y el libro (la Biblia). 
Y ambas ciudades, igualmente diferentes y próximas, son depositarias de la magia de su evocación. 

lunes, 22 de enero de 2018

Paso de peatones

No deja de sorprenderme, cada vez que paseo sin rumbo por una ciudad, sea conocida o a la que llego por primera vez, la variedad de situaciones que se dan, unas motivadas por la consciente voluntad de sus vecinos y otras fruto del azar.

Son éstas últimas las que más me atraen, generándome una pequeña reflexión sobre de qué forma se produjo lo que en ese momento atrapa mi mirada.

Barcelona. Foto J. M. L.

Hace unos años, antes de la reforma de la Plaza de Lesseps en Barcelona, pude contemplar desde el balcón de la casa de una amiga cómo, con motivo de alguna pequeña reparación en la vía pública, los operarios habían recolocado los adoquines del paso de peatones tal como les venían a mano, sin darse cuenta ¿o quizás sí?, de que el rígido trazado de franjas blancas se había “pixelizado” dejando a los respetuosos ciudadanos con la duda de por dónde pisar y pasar.

Flying Zebras. Thilo Folkerst con Marc Pouzol, (Berlín-Mitte.1997)

Poco tiempo después encontré una imagen de la intervención del artista Thilo Folkerts en  Berlín en 1997 cuyo motivo era también la actuación sobre un paso cebra.

Y, salvando las distancias,  no pude por menos que admirar cuán sorprendentes pueden ser los caminos del “señor” (albañil o artista).