lunes, 12 de abril de 2021

Imago urbis (Imagen de la ciudad)

 

Desde los relieves que describían el asedio y conquista de ciudades en las antiguas Mesopotamia y Egipto hasta nuestros días, la sociedad siempre ha estado interesada por conocer y representar la imagen de sus ciudades, su Imago Urbi. 

Su presencia en los códices medievales fue frecuente durante siglos recreando ciudades en guerra con esquemáticas o idealizadas interpretaciones.

Beato de Fernando I y Doña Sancha (1047) y El sitio de Acre 

El siglo XV será el siglo de la representación urbana a través de todo tipo de vistas, desde la celebración del triunfo en una batalla a la narración de viajes comerciales o de peregrinación.

Nápoles. Tavola Strozzi. El regreso  de la flota aragonesa (atribuído a F. Rosselli. 1465)

Jerusalén. Peregrinatio in Terram Sanctam (B. von Breydenbach. 1486)


Pero serán los nuevos Atlas de ciudades los destinados a exaltar política y socialmente sus valores, dando lugar a un género específico, las Laudatio urbis.

Entre ellos hay que destacar el Liber Chronicarum (“Las Crónicas de Núremberg”. H.  Schedel. 1493), con casi 90 ciudades dibujadas que acompañan la historia del mundo desde su origen hasta el s. XV.

En sus ilustraciones prima la idea de compacidad y en ellas se reconoce la muralla, el templo o el palacio y un indeterminado y apiñado caserío. “Vistas icónicas” según R. Kagan  que pueden servir con pequeñas variantes para varias ciudades. Lógicamente  el conjunto predomina intencionadamente sobre el detalle de los edificios.

Buda(pest). Liber Chronicarum (H. Schedel. 1493)

Posteriormente se le sumarían la Cosmographía Universalis (S. Munster. 1550), el Civitates Orbis Terrarum (Braun y Hogenberg. 1572-1617) desarrollado en 6 tomos a lo largo de varias décadas, verdadero compendio con  vistas de 480 ciudades, la Newe Archontologia Cosmica (J. L. Gottfried. 1646) y muchos otros.

Los recursos gráficos oscilan entre la vista casi frontal, destacando el perfil de la ciudad con sus elementos más significativos, la planta “levantanda” con la perspectiva, haciendo muy presente el territorio circundante, y el dibujo realizado previamente in situ. 

Riga. Cosmographia Universalis (S. Munster. 1544)

Mantua. Civitates Orbis Terrarum (G. Braun y F. Hogenberg. 1575)
 
Buda(pest). Citerioris Hungariae Caput Regni (B. Georg y F. Hogenberg. 1617)

Burgos. Neuwe Archontologia Cosmica (J. L. Gottfried. 1638)


En el año 1500, un rico e ilustrado editor alemán entendió que la comercialización del dibujo de una ciudad podía ser un negocio, y encargó al grabador Jacopo de Barbari la representación en perspectiva de Venecia.  

El resultado fue una espectacular vista de 2,82 x 1,31 m., que dio lugar a una nueva forma de percibir la ciudad, mucho más rigurosa en su descripción, enfatizando los lugares más emblemáticos y en la que la potente imagen de conjunto es fruto de la suma de muchas pequeñas vistas con la edificación muy detallada.


  
Imagen general y detalle de Veduta de Venezia  (Jacopo Barbari.1500)

En otro orden, en el siglo siguiente, el papel de reyes y papas con sus encargos fue de gran importancia. Con la excusa de adornar sus salones pudieron mostrar su  poder haciendo alarde artístico de sus dominios.

A partir de 1563 Anton van de Wyngaerde realiza para Felipe II los retratos de más de 50 ciudades españolas, lo que supuso una verdadera guía “corográfica”de España.

Vista de Segovia. (Anton van den Wyngaerde. 1562)

Unos años después, en 1580, el Papa Gregorio XIII encomienda al dominico y geógrafo Ignacio Danti la dirección de los trabajos de decoración de una de las galerías del patio del Belvedere en el Vaticano (Galleria delle carte geografiche), con la representación de las regiones y ciudades de Italia.

 

Imagen de la Galería de los Mapas. Ciudad del Vaticano y detalle del Asedio de Malta (I. Danti y otros. 1580-83)

En los siguientes siglos se seguirán realizando numerosas vistas de asedios, batallas o ciudades visitadas dentro de los famosos Tours de la época, que colgarán de las paredes de sus casas  y palacios.

 

Sebastopol. Asedio durante la Guerra de Crimea (1755)

En el siglo XIX un nuevo motivo vendrá a sumarse a los ya explicados. Las nuevas ciudades norteamericanas que se van creando fruto de la colonización del “oeste”, con el ferrocarril como gran motor, se postulan con sus imágenes ofreciendo sus terrenos para residir e invertir.

A modo de un gran tablero cuadriculado, que puede llegar a extenderse hasta el infinito y en el que casi todo está por hacer, se acompañan de leyendas propagandísticas. “Este es el lugar ideal para ganar dinero (…) venga a Fresno y quedará satisfecho” se dice en una vista de esta ciudad en 1888. (A. García Espuche. En “De Ciudades: del globo al satélite. La ciudad norteamericana: la fe en el futuro”).               

View of Macon City. (A. Ruger. 1869)

Pero ya en estas fechas, y de mano de la fotografía, se está produciendo el gran cambio en la forma de representar la ciudad, tanto por la sustitución del pincel y del buril por la cámara fotográfica, como por abandonar el dibujo en perspectiva a partir del plano o de la visión directa por la mirada desde el globo o el aerostato cautivo consolidando la nueva vista aérea de la ciudad como su Imago Urbis, y que nos llevará hasta las contemporáneas imágenes mandadas desde los satélite a cientos de kilómetros de distancia.

lunes, 5 de abril de 2021

Casas patio en Mumbai

 

La casa patio es una solución arquitectónica que se remonta a las primeras civilizaciones urbanas y que aparece constantemente a lo largo de la historia de la sociedad.

Su tipología responde a la voluntad de disponer de un patio, un “espacio de luz y aire”, al que abren las dependencias más significativas, fruto de un mecanismo de aprovechamiento máximo de la parcela y de protección del exterior, sea del territorio incontrolado o de las tensiones de la ciudad.

Casa patio en Delos. Grecia (Fuente: L. Benévolo) y Beni Isguen. Argelia (Foto: G. Steimetz)

En este sentido el proyecto del Studio Mumbai, que reutiliza los muros y dimensiones de un antiguo almacén de las afueras de  Bombay, supone “una vuelta de tuerca” a esta tipología, haciendo no una casa-patio, sino una casa-patio de casas-patios.

Fundado por el arquitecto Bijoy Jain en la India en 2005 los trabajos de su estudio se caracterizan por un singular acuerdo entre tradición y modernidad, entre naturaleza y construcción, con especial atención a los materiales y su puesta en obra, incorporando a artesanos y oficios en el proceso de diseño y constructivo.

El proyecto organiza 6 nuevas viviendas y el estudio del arquitecto en torno al espacio libre existente, un patio alargado conectado con la entrada, que se convierte en distribuidor de accesos y lugar común a todas ellas.

Croquis del conjunto (Autor: Bijoi Jain) y vista aérea de las viviendas (Foto: I. Baan)

Su tipología de viviendas volcadas hacia el interior, en este caso por duplicado, al patio común y al privado está  contenida en los cerramientos originales de la antigua edificación, que mantiene los huecos y carácter de  la fachada de las antiguas instalaciones en su formalización. 

Fachada de entrada al conjunto (Fuente: El Croquis. Foto: H. Suzuki)


El ingreso se produce atravesando esta calle interior-patio central, un pequeño oasis en contraste con el mundo exterior, formalizado por la construcción tradicional y la vegetación.

El espacio común de acceso y distribución a las viviendas (Fuente: Saffronart)


Los interiores de las casas abren sus patios al espacio central, creando visiones diagonales que amplían el espacio longitudinal y ponen en relación lo común con lo privado.

 
Visuales en diagonal (Fuente: Pinterest. Centre Canadien d´Architecture) y (Fuente: Pinterest. archdaily. Studio Mumbai)

Sus distribuciones interiores responden a las características de cada familia, personalizándolas con el tratamiento de los patios, similares pero distintos, concebidos como salas de distribución al aire libre.

 
Patios interiores (Fuente: El Croquis. Foto: H. Suzuki) y (Fuente: Saffronart)

Estos se funden con los espacios interiores a través de las espléndidas carpinterías cuidadosamente diseñadas en sus formatos y aperturas creando una gran variedad de relaciones entre ellos.  


Las salas se abren a los patios (Fuente: Pinterest. Centre Canadien d´Architecture) y (Fuente: Saffronart)

Situación que se prolonga en la planta primera con los corredores de acceso y las acristaladas fachadas de las habitaciones que se disponen entre el  espacio libre central y el patio interior correspondiente.

   
Desde la planta primera (Fuente: Saffronart)


Una construcción de austera factura, casi tosca, guarda toda esta riqueza espacial de escalas y luces como si fuese un cofre abandonado por el uso y el tiempo, del que sólo los huecos de los patios en su tapa –cubierta- nos permiten intuir algo de su atractivo, voluntariamente oculto a los ojos de los paseantes.

 

Sobre viviendas unifamiliares “La ciudad visitada” ha publicado:

https://laciudadvisitada.blogspot.com/2020/01/3-viviendas-en-barrios-suburbanos.html

https://laciudadvisitada.blogspot.com/2020/01/casa-para-quemar-despues-de-usar-guy.html

https://laciudadvisitada.blogspot.com/2020/03/tres-casas-on-rocks-de-frey-o-niemeyer.html

 

lunes, 29 de marzo de 2021

La ciudad en blanco y negro: dos novelas gráficas

 

Setenta años separan las novelas gráficas, La ville (1925) de F. Masereel (1889-1972) y Dropsie Avenue (1995) de W. Eissner (1917-2005), en las que las ilustraciones se apoderan de sus páginas hasta el punto de que en la primera no hay una sola palabra escrita, más allá  de su título y presentación, y en la segunda lo didáctico de los dibujos hace casi prescindible la presencia de aquella.

La ciudad (F. Masereel. 1925. Nordicalibros) y Avenida Dropsie (W. Eisner. 1995. Norma Editorial)

Ambas comparten la idea de explicar gráficamente la transformación de la ciudad moderna. Con argumentos distintos, lenguajes gráficos bien diferentes y un salto temporal nada desdeñable, una nos sitúa en el momento histórico en que se elabora mientras la otra ilustra un siglo de historia de un barrio.

La ville es como un gran retablo formado por múltiples páginas de un potente contraste en blanco y negro, cuyos originales fueron grabados sobre madera con el lenguaje propio del expresionismo artístico centroeuropeo, y que permite su lectura de forma aleatoria dado su homogéneo tratamiento.

Sus imágenes con masas de trabajadores, fábricas de humeantes chimeneas, apiñados barrios obreros, grandes edificios perforados de ventanas, luminosos anuncios de la diversión y del lujo al alcance de una minoría, etc. son flashes que componen un fondo continuo que habla de la violencia del sistema y del comportamiento del ser humano. 



Ilustraciones de La ville (A. Masereel. 1925)

Con el triunfo del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán y la instauración del Tercer Reich, La ville al igual que el resto de la obra de Masereel, fue considerada arte degenerado por los nazis y prohibida.

Avenue Dropsie forma parte de la trilogía A Contract Whit Good y narra la historia de una protagonista principal, la Avenida Dropsie, hipotéticamente ubicada en el Bronx (Nueva York) con múltiples y pequeños actores, sus habitantes que le acompañan y le dan sentido, desde 1870 hasta un siglo después.

Del comienzo y final de Dropsie Avenue (W. Eisner. 1995)

Realizada con el inconfundible estilo y maestría de Will Eissner sus ilustraciones estructuran las páginas de muy variadas formas, acentuando el dramatismo de la narración con múltiples composiciones de imágenes muy descriptivas en sus detalles.

 

Diversas composiciones y puntos de vista de Dropsie Avenue (W. Eisner. 1995)

La historia es la historia de cuaquier barrio de cualquier ciudad de cualquier lugar: la urbanización de un territorio y la progresiva y constante transformación de sus calles  y edificaciones en tiempos de crisis económicas, inmigraciones, guerras, desarrollos especulativos y empobrecimentos sociales.

La crisis del 29 y la Guerra del Vietnam en Dropsie Avenue (W. Eisner. 1995)

Y sobre todo es la historia de las gentes que van ocupando y abandonando el lugar, poniendo de manifiesto los sentimientos que les impulsan y mediatizan en sus pequeñas, o no tan pequeñas, historias cotidianas.

La vida cotidiana en Dropsie Avenue (W. Eisner. 1995)

El final en ambos casos deja ese sabor agridulce propio de la mezcla entre la ilusión y la realidad.    

lunes, 22 de marzo de 2021

Paseando por la ciudad

 

Pocos espectáculos nos depara la ciudad tan atractivos como el que se percibe callejeando, caminando sin un rumbo determinado, abiertos a todo lo que a nuestro alrededor sucede y que por mucho que parece repetirse siempre es nuevo.

La calle es el escenario público por definición. Y durante siglos, salvo en contadas ocasiones, sus frentes de edificaciones más o menos alineados, arroparon relatos fundamentalmente religiosos, como si lo habitual fuera encontrarte por la calle con escenas de la vida y milagros de Jesús, María o los santos.

Su papel, más que de acompañamiento a la cotidianeidad, era el de ser una cualificada escenografía en la que se desarrollaba la acción.   

 

"El milagro del Beato Agostino Novello" (S. Martini. 1324) y "El milagro de San Zenobio" (D. Venenziano. c. 1440)

"San Pedro curando a los enfermos" (Masaccio. c. 1427)

Una magnífica excepción la constituyen los frescos del Palacio Ducal de Siena, la “Alegoría del Buen y Mal Gobierno” (P.y A. Lorenzetti. 1338-40) que nos ofrecen, dentro de su carácter alegórico, una imagen de la vida cotidiana de la ciudad con sus gentes en diversas actitudes por la calle. 
  
Detalle de "Alegoría del Buen y Mal Gobierno" (A. y P. Lorenzetti. c. 1338)

Ambas  maneras de describir la calle son un ejemplo de la dicotomía entre la representación teatralizada y el testimonio social, que continuará en los siglos siguientes con las citas a recepciones de embajadores, celebración de fiestas religiosas, etc., aunque finalmente se resolverá a favor de una pintura claramente realista.  

Fragmentos  de "Vista de una ciudad" (J. Vrel. 1654) y "La callejuela" (Vermeer. 1654)

Esta forma de ilustrarla que alcanzará su máxima expresión con el gran despliegue panorámico de las vedute obra de los italianos Canaletto, Belloto, Guardi, Carlevarijs o del holandés Gaspar van Wittel. En ellas se puede apreciar el detalle cotidiano de sus vecinos paseando.
 
Detalles de Riva degli Scavonni (Canaletto. c. 1728) y Veduta de Napoli (G. van Wittel. c. 1720)

La creación de la ciudad burguesa  y su nuevo orden en el siglo XIX recibirán el reconocimiento de los pintores de su época a través de la ilustración de efervescencia de movimientos en los bulevares y calles de los nuevos ensanches.
 
"Calle de París"(G. Callebotte. 1877) y "El Buevard Montmartre" (C. Pisarro. 1897)

Los comienzos del siglo XX alumbrarán nuevas y expresivas miradas sobre la calle reflejando la tensión de los cambios que se estaban viviendo o a punto de  producirse. Singulares personajes y forzadas perspectivas forman parte de la atmósfera de unos tiempos convulsos.  

New York (G. Bellows. 1911) y "Arquitectura II. El hombre de Potin" (L. Feininger. 1921)

"Día Gris" (G. Grosz. 1923) y "Escena en la calle" (E.L. Kirchner. 1926)

A la par la fotografía y el cine tomarán la alternativa en la representación de la vida en la calle, sin que por ello la pintura deje de mirar a la ciudad, incluso cuando artistas como R. Esches o A. López nos ofrezan sus silenciosas y precisas imágenes, en las que sin la presencia humana siguen resonando el pálpito de la cotidianeidad, temporalmente ausente. 

"Calle de París" (R. Ester. 1972) y "Gran Vía" (A. López. 1974-81)

A buen seguro un paseo como este puede ser el que cada uno quiera y detenerse donde le convenga. Sólo se requiere armarse de esa actitud un poco indolente, de quien no tiene prisa y se deja llevar por las calles del arte, de la historia y de los recuerdos, en fin por las calles de la ciudad que consideres tuya.

 

Si te apetece ver más sobre la relación entre la ciudad y la pintura puedes consultar

https://laciudadvisitada.blogspot.com/2021/01/y-la-ciudad-al-fondo.html

https://laciudadvisitada.blogspot.com/2020/12/pintando-la-ciudad-de-noche.html

https://laciudadvisitada.blogspot.com/2020/08/arquitecturas-fantasticas-fantasticas.html

https://laciudadvisitada.blogspot.com/2020/04/la-ciudad-pintada-en-el-trecento-y-el.html

https://laciudadvisitada.blogspot.com/2019/09/la-ciudad-de-edward-hopper.html

https://laciudadvisitada.blogspot.com/2018/09/la-ciudad-lejos-y-cerca.html

https://laciudadvisitada.blogspot.com/2018/03/la-ciudad-metafisica.html

lunes, 15 de marzo de 2021

A la conquista (y explotación) del espacio planetario


El pasado mes de febrero el planeta Marte fue noticia con motivo del envío de tres sondas desde China, Estados Unidos y Emiratos Árabes Unidos.

Parece que el interés por el planeta rojo ha desplazado el atractivo de la Luna, iniciado en 1957 con el envío del cohete soviético Sputnick 1, en 1958 con el norteamericano Explorer 1, y con la llegada del primer hombre a la Luna en 1969.

En los años 60 se lanzaron numerosas sondas a Marte con mayor o menor éxito, entre ellas la Mariner 4 que proporcionó en 1965 las primeras fotografías del planeta desde “cerca” (a más  de 9.000 km). 

Neil Armstrong pisa la Luna (Fuente: NASA. 1969) y Marte desde la Mariner 4 (Fuente: NASA. 1965) 

Sin duda la película 2001: A Space Odissey (S. Kubrick, 1968) influyó en las diversas iniciativas empresariales que en la primera década del siglo XXI lanzaron sus propuestas de “hoteles galácticos”, por supuesto sólo accesibles económicamente a un muy reducido número de “turistas”.  Alguna como el Galactic Suite Space Resort diseñado por el arquitecto  Xavier Claramunt para la empresa Gateway Foundation tenía previsto entrar en funcionamiento en 2012 o en 2027. 

Recreación de los “hoteles espaciales” Galactic Suite Space Resort (Fuente: NeoTeo) y Voyager Class Station (Fuente: CNN. Gateway Foundation)

Pero han sido las agencias espaciales de diferentes países (NASA, ESA, UAE Spacial Agency, etc.) las que han promovidos, en las dos últimas décadas, diversos proyectos y concursos para investigar las condiciones de uso y “explotación” de ambos planetas.

Los problemas a resolver son importantes: atmósferas hostiles, falta de oxígeno, excesiva radiación, temperaturas extremas, dificultades para transportar pesos elevados o producir recursos de todo tipo, etc.

Por ello son varias las ideas que parten del envío de unos ligeros módulos desplegables o hinchables y de pequeños equipos robotizados con tecnología de impresión-3D que irían recubriéndolos con el material suelto del propio suelo del planeta, el regolito.

Entre las propuestas elaboradas, Foster & Partners buscan minimizar las formas arquitectónicas creando el menor volumen semienterrándolo, 

Propuesta de Foster + Partners. Concurso LUNAR HABITATION. ESA. Agencia Espacial Europea (Fuente F+P. 2012) 

Y Liquifer Systems Group diseña un sistema de pequeños módulos conectables. 

Inflatable Modular Habitat, propuesta de Team Gamma. Concurso 3D PRINTED HABITAT. NASA (Fuente: T.G. 2015)

O el estudio AI Space Factory  plantea dejar una impronta arquitectónica a base de unas piezas en altura, autónomas, 

Marsha, propuesta de AI Space Factory. Concurso NASA CENTENNIAL CHALLENGER (Fuente: AISF y Plomp. 2018)

mientras Search Y Clouds AO aprovechan el hielo localizado bajo su suelo para crear, también mediante robots 3D, la capa protectora e introducir así una luz difusa en su interior. 

Mars Ice House, propuesta de Space Exploration Architecture y Clouds Architecture Office. Concurso 3D PRINTED HABITAT. NASA (Fuente: S.E.A. y Cl.A.O. 2015)

Las consultas han buscado también contrastar ideas para la creación de una nueva ciudad. En unos casos bajo grandes cúpulas, tal como proponía el arquitecto B. Fuller en los años 60, permitiendo albergar diversos usos.

Between Red Mountains, propuesta de Max Rymsha. Concurso MARS HOME PLANET. HP Inc y NASA (Fuente: M.R. 2017)


En otros organizándose en agrupaciones, contínuas o no, de distintos espacios funcionales, en general con imágenes próximas a las de los postuñados futuristas de la segunda mitad del siglo XX.

Algi, propuesta de M. Monteserín y alumnos VRLab del IED. Concurso MARS HOME PLANET. HP Inc y NASA (Fuente: M.M. y VR Lab. 2017)

Incluso haciendo un guiño con su artificial regularidad a las plantas  de las ciudades renacentistas.

Ideacity, propuesta de InnSpace. Concurso MARS COLONY PRIZE (Fuente: IS. 2019)

En un nivel más abierto, concursos como MOONTOPÍA (2016) y MARSTOPÍA (2018), cuyos nombres ya dan idea de su carácter, motivaron propuestas que sin duda responden a un esfuerzo imaginativo bastante ajeno a la realidad. 

Platinum-City, propuesta de S. Th. Allen. Concurso MOONTOPÍA 2016. Eleven Magazine (Fuente: S.Th.A. 2019)

Pero mientras llega el momento de ver qué se construye, y el tiempo y la lógica van depurando ciertas “alegrías” proyectuales, siempre quedará en nuestro imaginario un mundo de fantasía hecho de viajes al espacio y de ciudades de ciencia ficción que tantas obras literarias, películas, cómics, ilustraciones y proyectos nos adelantaron. 

Novela De la Terre à la Lune. Trajet direct en 97 heures (J. Verne.1865) y película Le Voyage dans la Lune (G. Mèliès. 1902)

Fragmento de la portada de City on the Moon (M. Leinster. 1958) y portada de The Martian Chronicles (R. Bradbury. 1950)

A City on Mars, contraportada de Amazing Stories (F. R. Paul. 1940) y película “El milagro de Marte” (H. Horner. 1952)