lunes, 11 de febrero de 2019

Círculos cubanos ________________________________________________________


En los primeros años después del triunfo de la Revolución Cubana (1 de enero de 1959) se produjo un radical cambio en la arquitectura fruto de los postulados sociales y políticos del Gobierno emergente.

Durante el período comprendido entre 1959 y 1966, los proyectos arquitectónicos promovidos por la Administración y redactados por un reducido número de arquitectos, comprometidos con la nueva situación, supusieron un significativo “giro” no sólo en los objetivos, también en sus referencias proyectuales.
     
El círculo se convirtió en el soporte geométrico de muchas de sus obras.

Seguramente en ello influyó un cierto voluntarismo ideológico por “diferenciar” la nueva arquitectura con vocación social (especialmente en escuelas y mercados) respecto a la anterior (edificios residenciales privados y hoteles), sin olvidar la atracción por unas formas, redondeadas o circulares con las que estaban trabajando en aquellos años Frank Lloyd Wright y Oscar Niemeyer  y que en Cuba dieron lugar a una particular aproximación a las corrientes organicistas. 

Dejando para otra ocasión el conjunto de las Escuelas Nacionales de Arte de Cuba (La Habana. 1961-65, 1999-…), obra de Ricardo PorroRoberto Gottardi  y Vittorio Garatti, que con su singular planteamiento funcional, sus soluciones constructivas y su potencia expresiva constituye todo un hito en la arquitectura moderna cubana (y que merecerá una atención específica en La ciudad visitada), tres proyectos pueden resumir esta singular y breve experiencia.
 
El proyecto del Acuario Nacional de Cuba (Sibarimar. La Habana. 1959) de Frank Martínez fue el pionero. Comprendía una serie de salas circulares de diferentes tamaños, de hormigón y vidrio, que se encadenaban a través de un sinuoso recorrido curvilíneo, que generaba a su vez diferentes espacios libres. Lamentablemente no llegó a construirse.

Acuario Nacional de Cuba. Maqueta del proyecto. (Fuente: arquit Cuba)
Acuario Nacional de Cuba. Planta de conjunto. (Fuente: arquit Cuba)
Acuario Nacional de Cuba. Apunte del corredor y uno de los acuarios. (Fuente: arquit Cuba)

Rafael Mirabal es el autor de la Escuela Primaria “Gustavo del Pozo” y del Centro Infantil anexo (La Habana. 1963). La primera se organiza a partir de la disposición de varias unidades compuestas por dos aulas, planteadas para “dar la clase” en círculo frente a la tradicional disposición en filas, y un espacio a modo de aula al aire libre que se distribuyen alrededor del anfiteatro. En el Centro Infantil el arquitecto recurre a un único edificio circular que se abre, protegido por un airoso alero, al patio de juegos que ocupa el centro del mismo.

Escuela Primaria "Gustavo del Pozo". Planta de conjunto. (Fuente: Rev. Arquitectura Cuba)
Escuela Primaria "Gustavo del Pozo". Los grupos de sulas y el espacio central. (Foto: J. M. León)
Centro Infantil anexo a la Escuela Primaria "Gustavo del Pozo". Detalle patio central (Foto: E. L. B.)
La Heladería Coppelia, (La Habana. 1966) es obra de Mario Girona con la colaboración de Rita Mª Grau y Candelario Ajuria.  Fue construida en la parcela que ocupaba desde 1959 el espacio recreativo Parque del Asta, curiosamente también de diseño circular. Se caracteriza por su gran cubierta cónica, resuelta con una estructura radial de vigas inclinadas de hormigón, que cubre una serie de espacios diferenciados, también circulares, y cuya actividad se desarrolla entre planta baja y primera. Destaca la importancia de la presencia y potencia de su estructura. 

Heladería Coppelia. Vista aérea.
Heladería Coppelia. La planta baja. (Foto: J. M. León)
Heladería Coppelia. Una de las salas en planta primera. (Foto: J. M. León)

Lamentablemente la situación socio-económica y política en los años 60, derivada del conflicto internacional con los Estados Unidos y especialmente del bloqueo económico impuesto por los mismos, y la apuesta por un planteamiento constructivo fundamentalmente cuantitativo dificultó la continuidad del diseño arquitectónico en Cuba iniciado tan singularmente.

lunes, 4 de febrero de 2019

Nuevos paisajes industriales ________________________________________________________


El último tercio del siglo XX se caracterizó por una demoledora crisis en diferentes e importantes sectores productivos, entre ellos los vinculados a la minería.

Este imparable proceso dejó tras de sí un dramático paisaje de trabajadores en paro, pero también de edificios fabriles cerrados y de grandes conjuntos industriales abandonados.

Afortunadamente, el reconocimiento del valor cultural y social de este patrimonio y la inteligente voluntad de ciertas Administraciones propiciaron, bajo diferentes programas de actuación, su recuperación con nuevos usos y la creación de nuevos paisajes urbanos.

Entre ellos, y especialmente por su planteamiento territorial, merece destacar el trabajo que se está realizando desde hace años en la antigua cuenca minera del Rhur (Alemania).

En 1988 el Gobierno de Renania del Norte-Westfalia organizó la Internationale Buausstellung Emscher Park (Exposición Internacional de la Construcción del Parque Emscher), primer paso para el desarrollo de un ambicioso proyecto que enlaza diferentes asentamientos industriales a través de un parque lineal que va desde Duisburg a Bergkamen.
Plano de conjunto del Proyecto del nuevo Parque del Emscher con las diferentes instalaciones mineras.

La reconversión de las instalaciones de la antigua planta siderúrgica Thyssen Hochofenwerk Meiderich en Duisburg-Nord, según el proyecto Landschaftspark de los arquitectos Latz & Partner en 1990, supuso el comienzo de una gran operación, reconocida internacionalmente y celebrada localmente por lo novedoso y atractivo de su intervención.

La comunicación de la antigua planta industrial con la ciudad a través de un corredor verde y el aprovechamiento de canales y balsas existentes para el mantenimiento de la nueva vegetación han hecho de este conjunto un gran parque urbano que se extenderá siguiendo el trazado del río Rhur.

Duisburg Park. Las estructuras de las antiguas instalaciones son el referente del nuevo paisaje.

Duisburg Park. La vegetación se introduce entre los edificios, como si quisiese apoderarse de éstos.
Duisburg Park. La nueva Plaza Metálica ubicada entre los antiguos hornos. (Fuente: Latz+Partner))

Pocos años más tarde, en 1994, Norman Foster proyecta el Red Dot Design Museum en uno de los edificios de la planta de carbón Zeche Zollverein, situada en la periferia de Gelsenkirchen, al norte de Essen, a unos 30 km de distancia de la ciudad anterior. Y en 2000 el estudio OMA recibe el encargo de redactar el Plan General del conjunto minero.

En la materialización de su programa han intervenido diversos arquitectos, además del propio Rem Koolhaas y OMA  (H. Krabel, H. Böll Architekt, N. Foster, Sanaa, etc.), paisajistas (Karlsruhe Agence Ter, Planergruppe Oberhausen ) y artistas (U. Rückrien, A. Nierhoff, M. Nordman) que han puesto en valor el conjunto fabril y su entorno confiriéndole un carácter público, verde,cultural y lúdico.

Zollverein. El antiguo edificio Kohlenwäsched, actualmente Museo del Rhur. (Foto: T. Mayer)
Zollverein. La vegetación arropa a las edificaciones existentes. (Foto: C. DreyBe)
Zollverein. El antiguo estanque de la planta de lavado en invierno. (Fuente

Si importantes han sido los trabajos sobre los edificios existentes con nuevos usos, tanto o más lo fueron las tareas de descontaminación de suelos y cauces afectados y la incorporación de la vegetación entre las antiguas instalaciones, auténticas protagonistas del lugar, creando un nuevo y sorprendente paisaje, a caballo entre la ocupación del espacio por la vegetación y la recuperación de las construcciones industriales para uso público.



lunes, 28 de enero de 2019

Ciudades vacías ________________________________________________________

¿Qué oculto atractivo subyace en las imágenes de “ciudades vacías”, que nos trasladan numerosos artistas a través de sus obras?

¿Cuál es el motivo de esa “adicción” por la representación de los espacios urbanos aparentemente inanimados, despojados de sus habitantes y en los que la arquitectura es su exclusiva escenografía y protagonista?

Parece como si quisiesen mostrarnos la soledad del ser humano en la ciudad, el espacio de uso y relación social por definición, pero también lugar inquietante y deshumanizado en nuestros tiempos.

“La fotografía es el instrumento de la mirada constructiva por excelencia" escribía el arquitecto Helio Pión (Pensar amb la mirada. ETSAV. 2000). La fotografía, que comparte con la pintura esta cualidad de re-producir la ciudad existente, ha superado también los límites de lo real para crear otras urbes diferentes a través de la particular e intensa mirada de sus autores. 


Sin título. serie Otra ciudad. (Mario Ayguavives. 1990)
Ciudades construidas por Mario Ayguavives en la serie Otra ciudad (1999), “limpiando” literalmente sus edificios hasta reducirlos a tersos volúmenes y colores planos, sin apenas una ventana que nos de una idea de la vida de sus vecinos.


Sin título. Serie Twilight  (Gregory Crwdson. 2002)
Gregory Crwdson aprovecha, en ocasiones, el mágico tiempo de “entre dos luces”, como lo hace en su colección Twilight (2002), para crear inquietantes escenarios urbanos en los que la presencia de un solitario ciudadano y de un coche acentúan la intensidad del momento. 


London Brigde. Serie Desert in the city (Genaro Bardy. 2015) 
Otros como el fotógrafo Genaro Bardy, recurre para su trabajo Desert in the city (2015), a los escasos momentos de la noche cuando la ciudad parece dormir y la iluminación artificial es la única protagonista. 


Sin título (Sergio Belinchón. 2016)
Fragmentos de ciudades apoderadas por un silencio total que resulta escandaloso, como la fotografiada por Sergio Belinchó para El Diari Indultat (2016). 

  
Sin título. Serie Empty Tokio. (Ignacio Pereira. 2018)
O ciudades enteras “vaciadas” literalmente, por Ignacio Pereira en su trabajo Empty Tokio (2018), dejando un diminuto personaje que cruza la calle sin saber muy bien a donde va.

Ciudades desnudas y paralizadas cuyas imágenes nos atrapan vertiginosamente a la vez que nos crean la necesidad de reinventar su vida cotidiana con nuestra mirada.







lunes, 21 de enero de 2019

Edificios con nervios de acero ________________________________________________________


El desarrollo de una nueva tecnología y tratamiento del hierro a finales del siglo XVIII y primera mitad del XIX supuso una revolución en la construcción de edificios, consecuencia directa de la Revolución Industrial.

Si bien los primeros edificios en los que se empleó la estructura metálica fueron de carácter industrial (fábricas y puentes), las indudables ventajas que tal material tenía respecto a las estructuras de madera y ladrillo provocaron la rápida difusión de este sistema constructivo con ejemplos tan notables como la Bibliothèque de Sainte Geneviève en París (H. Labrouste, 1843-1850), el Crystal Pallace  (J. Paxton, 1851), o la Saint Pancras Station de Londres (W. H. Barlow, 1862) entre otros muchos.

Igualmente a partir de 1850, y principalmente en EE. UU. se populariza la técnica del cast-iron en la construcción de edificios de  viviendas, con un sistema basado en la modulación y fabricación industrial de sus componentes.

Bibliothèque de Sainte Geneviève. París (H. Labrouste, 1843-1850) Foto: M. Nguyen
Crystal Pallace. Londres  (J. Paxton, 1851)
Saint Pancras Station. Londres (W. H. Barlow, 1862) Foto: Chapman Taylor 
Haughwout Building.  Nueva York. (J. P. Gaynor, 1857). Foto: E. Rolle
Pero su formalización arquitectónica oscilaba constantemente entre los que hicieron de la solución estructural su imagen, los menos, y los que desarrollaban sus fachadas siguiendo cánones academicistas o historicistas.

Esta dicotomía, así como todas sus posibles situaciones intermedias siguió dándose a lo largo del siglo XX.

Mies van der Rohe hizo de la estructura metálica la gran protagonista de la mayoría de  sus edificios. El proceso constructivo del S. R. Crown Hall IIT (Chicago. 1950-56), adelanta una idea de su configuración final y en la Neue Nationalgalerie (Berlín. 1965-68) la fluencia entre el espacio interior y el exterior se basa en la presencia contínua de la estructura del techo.


S. R. Crown Hall IIT en construcción. Chicago (L. Mies van der Rohe. 1950-56). Fuente: arquitectura+acero 
S. R. Crown Hall IIT. Chicago (L. Mies van der Rohe. 1950-56). Fuente: IIT Chicago

                                       Neue Nationalgalerie. Berlín. (L. Mies van der Rohe. 1965-68). Fuente: mimoa

Bien diferente es el planteamiento, por ejemplo, de Frank O. Gehry cuyas obras parten de una singular configuración formal en la que la estructura es poco más que una imprescindible exigencia constructiva totalmente subsidiaria. El Museo Guggenheim (Bilbao. 1992-97) mostró durante su construcción la intrincada estructura metálica que sería posteriormente trasdosada con diversas capas de revestimientos para conseguir las formas  por él proyectadas.

Museo Guggenheim en construcción. Bilbao. ( F. O. Gehry, 1992-97). Fuente: Plataforma Arquitectura
Museo Guggenheim. Bilbao. ( F. O. Gehry, 1992-97). Fuente: very bilbao

En cualquier caso, de unos y otros, de los que responden más nítidamente a su estructura, o de aquellos más interesados por una imagen ajena a la misma, se puede decir con toda razón que son edificios con “nervios de acero”.   


lunes, 14 de enero de 2019

Jugando en campo diferente ________________________________________________________

Quien estableció las características y dimensiones de los campos de juego lo hizo con la buena voluntad de regular la práctica del deporte y hacerla homologable, se practicase donde fuese.

¿Pero qué ocurre cuando la realidad no se ajusta a los parámetros establecidos? Simplemente se juega como se puede, como siempre ha sido.

La creatividad de diversos artistas y diseñadores, con su componente de reflexión y provocación, ha permitido poner en valor espacios residuales o simplemente diferentes a los contemplados en las normas y ofrecer un espacio distinto para el juego y el deporte.

En el año 2007, con motivo de la 9ª Bienal de Sharjah (Emiratos Árabes Unidos), la artista Maider López intervino en la plaza  situada delante del Museo de Arte de la ciudad, convirtiendo con la “magia” que le caracteriza parte de un insulso espacio público en un sencillo y atípico campo de fútbol.
Los jóvenes árabes comparten sus juegos con algunas de las inmóviles farolas y bancos existentes.

Plaza de Sharjah. EAU. Maider López. 2007 (Fuente: Maider López)

En la década siguiente, dos iniciativas transformaron dos espacios, bien diferentes y distantes entre sí, en coloristas campos deportivos.

En 2014, la firma de moda Pigalle y la empresa Nike encargaron a Ill-Studio la transformación de un solar situado entre dos edificios del barrio de Pigalle (París) en una cancha de baloncesto.
Lo que tenía que haber hecho el ayuntamiento, lo hicieron unas empresas comerciales.

Solar reconvertido. Barrio de Pigalle. París. 2014. I11-Studio (Foto: S. Michelini)

En el año 2016 el artista Willian LaChance, con la ONG  Project Backboard  realizó un “mural” sobre el pavimento de unas  pistas de juego existentes, pero abandonadas, en el Kinloch Park (Missouri). El simple, pero llamativo, cambio de imagen atrajo a grupos de jóvenes a "jugar" rodeados de colores. 

Kinloch Park. St. Louis. USA. 2016. W. LaChance y Project Backboard. (Foto: W. LaChance)

Pero sin duda una de las actuaciones más imaginativa, y menos ortodoxa, pero que ha transformado radicalmente varios espacios residuales, es la promovida en 2016, por la agencia inmobiliaria, AP Thaï, y la digital CJ Worx, bajo el nombre The Unusual Football Field Project en los irregulares patios del barrio suburbial Khlong Toei (Bangkok), convirtiéndolos en “curiosos” campos de fútbol para uso de los jóvenes del lugar.



Antes y después. Khlong Toei. Bangkok. The Unusual Football Field Project. 2016. AP Thaï y CJ Worx. (Foto: Fubiz)

La imaginación no sé si llegará al poder en alguna ocasión, como se reivindicaba en el Mayo del 68, pero sin duda está presente cada vez en más espacios públicos, por pequeños que sean.

(dedicado a todos los jóvenes jugadores y especialmente a las componentes de la "Selección Riojana de Baloncesto. Categoría Infantil Femenina)

lunes, 7 de enero de 2019

La ciudad literaria ________________________________________________________

Caminamos por la ciudad mirando absortos las pantallas de nuestros móviles y contestando a tanto mensaje insustancial, mientras nos perdemos la conversación de, y con, la ciudad. 

Porque además de la que vemos habitualmente, hay otra ciudad que nos susurra frases, sentencias, aforismos, etc.

Varea. Logroño. (Foto J. M. León)
Madrid. (Foto: J. M. León)

Particulares mensajes e imágenes con vocación de ser públicos, que todos juntos llegan a componer una especie de ciudad de microrelatos, poco mayores que un párrafo, simplemente una imagen o una frase.

Logroño (Foto: J. M. León)
Zaragoza (Foto: J. M. León)

Y no hace falta buscarlos obsesivamente, sólo hay que afinar un poco el oído y la vista. Te los encuentras mientras vas de un sitio a otro, en la parada del autobús o cuando te detienes ante un escaparate.
Palma de Mallorca (Foto: J. M. León)
Tlacotalplán. Méjico. (Foto: J. M. León)

En esta conversación, fruto de muchas voces anónimas, a veces nos encontramos con algunas que, sin destacar especialmente por su tono, nos provocan una sorpresa. Y nunca mejor empleado el término de provocar, porque algo o mucho tienen de provocación. 

Recomiendo, para quienes no lo conozcan, asomarse al trabajo  de la artista Amaya González. Recuerdo su exposición de "mensajes por palabras" en el Círculo de Bellas Artes de Madrid hace unos años.

Anuncio de la compañís TCM en una revista e Intervención de la artista Amaya González. Madrid.

Para quien no lo haya hecho nunca, le sugiero apunte en una libretita de bolsillo todas las frases que se va encontrado en sus desplazamientos habituales. Siempre hay que llevar encima una libreta y un lápiz o boli, el móvil no es lo mismo. 

Al poco tiempo tendrá entre sus manos un curioso testimonio de esa "ciudad literaria".

miércoles, 2 de enero de 2019

Una ciudad, dos ciudades ________________________________________________________

Según Aristóteles, cuando  Hipodamo de Mileto (498-408 a.C.) estableció las reglas geométricas para la ordenación de nuevas ciudades, ya contemplaba que en las mismas se daría una cierta estratificación social, “… en tres clases: una comprendía los artesanos, otra los labradores, la tercera los guerreros y gentes de armas. Dividía también el territorio en tres zonas, sagrada, pública y privada …” (Política. Siglo IV a.C.)


Planta ciudad de Mileto.s. V ac.  Hipodamo de Mileto. (Diseño de la ciudad. L. Benévolo)

Lo que no podía llegar a intuir era el imparable proceso de “urbanización” del planeta y las enormes diferencias sociales en su ocupación. Según la Agencia de la ONU en la actualidad más del 50 % de la población vive en ciudades.

El creciente desarrollo de los medios de producción vinculados al “hecho  urbano”, las continuas migraciones del mundo rural a la ciudad, los masivos desplazamientos de población entre  países son realidades que han construido un mundo de ciudades cada vez más grandes.

Ciudades en las que a su vez existen otras diferentes en su interior, sobre todo dos. Pegadas la una a la otra, colindantes, yuxtapuestas, pero siempre nítidamente separadas, a veces por una línea (un muro o una vía de tráfico) otras por un elemento geográfico natural, haciendo patente la eterna división, cada vez más dramática, regida por el dinero.

En el magnífico trabajo fotográfico de Johnny Miller, Unequal Scenes (Escenas desiguales), apreciamos el llamativo contraste de tramas edificatorias correspondientes a las distintas tipologías residenciales.

Detalle vista aérea Mumbai. India (Foto: J. Miller)

Tramas en las que se manifiesta nítidamente la desigual relación entre las edificaciones y el espacio libre (público-privado), cuando lo hay, y su nivel de urbanización.
 
Detalle vista aérea Nairobi. Kenia (Foto: J. Miller)

Edificaciones cuyos sistemas constructivos, precarios unos, de  calidad los otros, nos hablan de la diferencia de bienestar de sus moradores.

Vista aérea Favela Paraisópolis y Barrio Morumbi. Sao Paulo. Brasil (Foto: T. Vieira)

Y que en “un cara a cara”, aún en ausencia de sus habitantes, evidencian las escasas posibilidades de los que están “abajo” para romper la realidad en la que viven, y de la capacidad de seguir reproduciéndola, incluso mejorándola, de quienes están “arriba”.

Los que viven abajo y los que viven arriba.

Una ciudad, en fin, dos ciudades.